MACHU PICCHU, “LA CIUDAD PERDIDA DE LOS INCAS”

El Imperio de los Incas dominó una vasta extensión del continente americano durante los siglos XIV, XV y principios del XVI.  Gran parte de la costa del Pacífico, abarcando lo que hoy es el sur de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y gran parte del norte y centro de Chile y Argentina. 

Machu Pichu, el más importante centro religioso y ceremonial de dicha civilización, es actualmente el sitio arqueológico más atractivo y visitado de toda América.  Una ciudadela situada en un lugar remoto, de complicado acceso, en una zona selvática de bosque húmedo a 2.400 m de altitud y rodeada de barrancos sobre el río Urubamba, afluente directo del Amazonas. 

Continúa siendo además un lugar enigmático.  Jamás se había tenido ninguna noticia de la existencia del lugar, hasta su descubrimiento en 1911 por parte del norteamericano Hiram Bingham, que en realidad buscaba la ciudad de Vilcabamba, último reducto donde se refugiaron hacia 1.570 los Incas que mantenían la resistencia ante la Conquista de los españoles.  Bingham, publicó a partir de 1922 diferentes relatos sobre sus expediciones a Sudamérica y especialmente al Perú, pero su obra más conocida y valorada es “Lost City of the Incas” (La Ciudad Perdida de los Incas), siendo este uno de los apelativos que han hecho más fortuna a la hora de referirse a Machu Picchu.

Desde el punto de vista del viajero, la zona requiere como mínimo de 3 o 4 días, para visitar la ciudad de Cuzco, algunos lugares del Valle del río Urubamba, llamado “Valle Sagrado de los Incas” y finalmente, Machu Picchu.

Nosotros estuvimos en Perú 3 semanas, Montse, su hermana Elena y yo.  Dedicamos una semana a esta zona, estando 2 días en Cuzco, 3 días de treking para ir andando a Machu Picchu, 1 día en Machu Picchu y 1 día volviendo a Cuzco por el Valle Sagrado. 

Nuestra visita comenzó en la ciudad de Cuzco, la que fue capital del Imperio Inca e importante ciudad colonial española a partir de la Conquista por parte de Francisco Pizarro en 1533.  En aquella época era la ciudad más grande de América.

Hay que visitar la gigantesca y animadísima Plaza de Armas, centro neurálgico de la ciudad, donde destacan la Catedral y las Iglesias de Jesús María, de la Compañía de Jesús y del Triunfo.

Es una ciudad muy atractiva, en la que destacan restos del esplendor colonial, en perfecto estado de conservación, con vestigios del antiguo trazado Inca de la ciudad, con calles empedradas y restos de murallas de antiguas viviendas palaciegas y templos.

De la Plaza de Armas salen en diferentes direcciones, atractivas calles que nos llevarán hacia diferentes lugares de interés, como la Plaza Regocijo, el Callejón de Loreto con muros incas a ambos lados, o las callejuelas adoquinadas que ascienden trabajosamente hacia el barrio de San Blas, la zona antigua mejor conservada y desde donde se obtienen preciosas vistas sobre la ciudad.

Al día siguiente empezaría nuestro viaje particular a Machu Picchu.  Queríamos llegar andando, pero habíamos leído que el Camino del Inca, el treking más popular, estaba siempre muy saturado de gente, así que elegimos uno de los llamados “caminos del Inca, alternativos” y en concreto elegimos el Treking del Salkantay, una vía de acceso mucho más montañera y desde luego nada concurrida.

Fue un treking organizado y asistido por personal que transportaban las tiendas para dormir dos noches y la comida, ya que durante 3 días atravesamos por zonas, sin pueblos ni civilización.  Éramos un total de 9 “clientes”, más el guía, un cocinero, un mulero y 3 o 4 mulas para el transporte de toda la intendencia.    

Desde Cuzco nos llevaron en vehículos hasta un lugar llamado Mollepata, donde se iniciaba el camino.  Todo el recorrido discurre por zona de alta montaña, pasando sucesivamente por grandes valles y barrancos.  Todo el primer día y parte del segundo, es subida hasta llegar al Paso del Salkantay, situado a 4.800 m de altitud, justo por debajo del pico Salkantay de 6.271 m y su glaciar.  A partir de ahí, se baja durante día y medio hasta los 2.000 m para llegar al pueblo de Aguascalientes, donde hicimos noche, ya en un hotel.

Normalmente, a Machu Picchu se sube desde Aguascalientes en autobuses lanzadera que funcionan desde las 5,30 de la mañana y tardan 20-30 minutos en remontar los 400 m de desnivel por una tortuosa pista que sube hasta la Ciudadela.

Nosotros, además de llegar a Machu Picchu, queríamos subir a la emblemática montaña que la domina, el Huayna Picchu, de 2.720 m.  El caso es que la ascensión a Huayna Picchu estaba restringida solo a 200 personas al día, que serían los 200 primeros que pidieran el “permiso” para subirla, en el momento de sacar la entrada para acceder al recinto. Por tanto, como a partir de las 6 h empezaban a llegar los autobuses, había que estar allí antes de las 6 h, para ponerse de los primeros en la cola y ser de los 200 primeros en pedir el “permiso” para subir al Huayna Picchu.  Por tanto, había que subir andando a Machu Picchu.

A las 4 h de la madrugada, iniciamos la subida a pie por un sendero empinado, pero bien trazado, que alcanzaba los 2.400 m de Machu Picchu en una hora y media. A las seis de la mañana, después de media hora de cola, entramos al recinto con nuestro “permiso de ascensión”   y además con la enorme suerte de ver amanecer y poder disfrutar del lugar con muy poca gente ( ..”a quien madruga, Dios le ayuda”…, lo he oído en algún sitio..).

La entrada al recinto arqueológico nos regala la imagen típica, probablemente la más espectacular y desde luego el momento más emocionante, al contemplar en perspectiva todo el conjunto de construcciones, a ambos lados de un gran espacio central alargado, plano y bien tapizado de hierba, que eran las plazas principales de la ciudad.  Tanto el espacio central como los edificios están construidos en diferentes niveles, puesto que todo el conjunto está asentado en la cumbre de la montaña y por tanto se consiguen espacios planos para construir y cultivar, a expensas de las innumerables terrazas talladas en las laderas de la montaña, siendo este aspecto una de las principales características de Machu Picchu. En último plano, culminando esta imagen de postal y levantándose sobre la Ciudadela, está la montaña de Huayna Picchu, una pirámide de 2.720 m, en apariencia inaccesible, pero a la que tenemos la intención y la ilusión de subir.

La visita a Machu Picchu la realizamos con guía.  Nos resultó útil e instructivo para comprender lo que significaban cada una de las construcciones de la ciudad.  El Templo del Sol, los Baños Ceremoniales, el Palacio Real, el Templo Principal, el Templo de las Tres Ventanas, la Sacristía, todos edificios espectaculares por las dimensiones y perfección del trabajo de cantería.

Una vez acabada la visita guiada, nos dirigimos hacia la zona de acceso a la subida a Huayna Picchu.  Solo son 300 m de desnivel, pero en un sendero muy empinado y en algunos momentos con zonas aéreas y algo expuestas.  Se tarda como una hora en llegar a la cima.

Arriba estuvimos un buen rato disfrutando de las magníficas vistas, tanto sobre la Ciudadela, como sobre el resto del entorno, con el profundo valle del río Urubamba a nuestros pies.

La bajada es por un lugar diferente para evitar que se cruce la gente. Es aún más espectacular que la subida, con grandes tramos de escaleras muy irregulares.  Un descenso vertiginoso y con el vacío a la vista durante todo el recorrido.

De nuevo abajo, volvimos a disfrutar de la Ciudadela, ya sin guía, volviendo a pasear relajadamente por los lugares que más nos habían gustado y descansando y haciéndonos fotos entre las llamas que viven en las explanadas de hierba. 

Como a las 2 de la tarde, bastantes horas después de haber subido, volvimos a bajar a Aguascalientes, donde descansamos el resto de la tarde.

Al día siguiente a primera hora de la mañana, iniciamos nuestro camino de regreso a Cuzco, a 112 km de Machu Picchu, pero lo haremos disfrutando del Valle Sagrado.  Es un lugar de clima privilegiado y suelos fértiles que favorecieron el asentamiento de numerosas poblaciones y que se convirtió en la zona más importante poblada por los Incas, además de zona de importancia defensiva para la ciudad de Cuzco, capital del Imperio.

Nosotros visitamos una de las ciudades más importantes y mejor conservadas, Ollantaytambo.  Dicen que es el único pueblo de Perú que conserva casi intactas sus calles de piedra con construcciones incas de la época.  Fue una agradable experiencia pasear por esas calles y también subir a la “Gran Fortaleza de Ollantaytambo”, una construcción espectacular, muy bien conservada y que fue especialmente reforzada sobre 1.540, durante la época de la Conquista de los españoles, cuando los últimos Incas se iban replegando hacia zonas cada vez más montañosas e inaccesibles. 

Por fin, ya a última hora de la tarde, estábamos de regreso en Cuzco, de donde habíamos salido una semana antes para hacer este recorrido circular a través del corazón del territorio Inca, que nos llevó andando por el Paso de Salkantay hasta Machu Picchu, donde sentimos la emoción de estar en un lugar mítico y subir al Huaynapicchu, para volver a Cuzco a través del precioso Valle Sagrado de los Incas.  Un recorrido, unas visitas y una aventura inolvidable.

Gabo
Últimas entradas de Gabo (ver todo)

Gabo

Gabriel Rull, médico ya jubilado, con tiempo para dedicarme a mis aficiones, la montaña, los viajes, el deporte, además de a la familia y los amigos. Colaboro con Puaweb escribiendo y editando sobre viajes y haciendo todo lo que se me pida.

15 comentarios en «MACHU PICCHU, “LA CIUDAD PERDIDA DE LOS INCAS”»

  • el sábado, 15 de mayo de 2021 a las 11:10 am
    Enlace permanente

    ESPECTACULAR!!!! Una maravilla de viaje, no apto para todas las piernas…! …y tampoco para los que tengan vértigo!!!! Una preciosidad y muy bien conservados los lugares que muestras..!!! Haberos decidido por caminar (los 9 clientes) y haber vuelto a madrugar y caminar para poder subir a Huayna Pichu os ha premiado con unos parajes impresionantes…premio a vuestro físico y espíritu aventurero!!!! Un fuerte abrazo y toda mi ADMIRACIÓN a estos valientes viajeros!!!
    Cristina

    Respuesta
    • el martes, 18 de mayo de 2021 a las 5:49 pm
      Enlace permanente

      Gracias Cris, eres una fan incondicional !!
      Es verdad que es un viaje fantástico y uno de los destinos más deseados por gran cantidad de viajeros. No me extraña, no defrauda.
      Gracias por el comentario. Un abrazo

      Respuesta
  • el sábado, 15 de mayo de 2021 a las 12:33 pm
    Enlace permanente

    Gabi, que fascinante y espectacular país.
    Lo visitamos y lo vivimos intensamente durante un mes de la mano sabia de un guía historiador y nativo de la zona del Huascarán.
    Recorrerlo paisajística e históricamente de norte a sur, fue y debe continuar siendo una maravilla, una experiencia que aconsejo a todos los que lean tu artículo y sientan el viaje y la aventura en sus venas, en su espíritu.
    Amigo, abrazos.

    Respuesta
    • el martes, 18 de mayo de 2021 a las 5:52 pm
      Enlace permanente

      Cierto Pere, un país fantástico con zonas muy diferentes y apasionantes todas. Yo también lo aconsejaría a cualquiera sin dudarlo.
      Me acordé de tí mientras lo escribía. Ya alguna vez habíamos comentado sobre Perú.
      Gracias por tú comentario.
      Un abrazo.

      Respuesta
  • el sábado, 15 de mayo de 2021 a las 5:04 pm
    Enlace permanente

    Que gran viaje, Gabo!. Nuevamente nos deleitas con una descripción afortunadísima de aquellos espectaculares parajes.
    Hará unos cuatro o cinco años que tuve la fortuna de conocer el Machu Pichu. Me impactó sobremanera y no quisiera exagerar al decir que me conmoví tanto, como disfruté, con aquel espectacular paisaje tan lleno de belleza y de história.
    Seguro que acierto si te digo que mi viaje fue menos ajetreado y mas descansado que el tuyo. También apostaría por que fue algo más alcohólico que el vuestro, no masqué coca, pero me harté de “pisco sour”.
    Oye, por cierto, Cuzco una auténtica hermosura y el hotel Monasterio, para quien todavía tenga planes de ir, una pasada.
    Muchas gracias Gabo, me has hecho revivir un tiempo precioso.

    Respuesta
    • el domingo, 16 de mayo de 2021 a las 9:29 pm
      Enlace permanente

      Gabi, como estas ?, yo tambien hice este viaje. Machu Pichu es unico y la subida al guayna pichu, un subidon de adrenalina. Unas vistas espectaculares y las contrucciones incas ,fantasticas. Me quede con las ganas de hacer la ruta del sankantai, como vosotros lo hicisteis. Peru es maravilloso., creo que es uno de los mejores viajes que he hecho, sino el mejor.
      Un abrazo
      Paco Abad.

      Respuesta
      • el martes, 18 de mayo de 2021 a las 6:00 pm
        Enlace permanente

        Que alegría leerte por aquí, Paco !!
        Me legra saber que hiciste ese viaje, que te encantó y que quizá mi relato te ha vuelto a traer buenos recuerdos.
        Coincido contigo men que Perú, en general, es uno de los mejores destinos del Planeta.
        Te agradezco el comentario.
        Un fuerte abrazo

        Respuesta
    • el martes, 18 de mayo de 2021 a las 5:57 pm
      Enlace permanente

      Me alegro, Manel, de haberte hecho recordar buenos momentos. Efectivamente Machu Picchu es conmovedor, pero no se puede pasar por alto, como muy bien dices, la grandeza de Cuzco…, toda la zona es una maravilla.
      No estuvimos alojados en el Monasterio, pero sí fuimos a tomar un aperitivo a sus patios y disfrutar de la belleza y elegancia del lugar.
      En cuanto al Pisco….., no dudo en que tú ganarías el concurso, pero conociendo el lugar, seguro que te puedes imaginar que nos tomamos más de uno !… jeje
      Te mando un fuerte abrazo.

      Respuesta
  • el martes, 18 de mayo de 2021 a las 3:23 pm
    Enlace permanente

    Este viaje es mi maravilloso destino pendiente, Gabi y, aunque desgraciadamente no podrá tener la duración del tuyo, intentaré ajustarme a tus indicaciones para aprovecharlo al máximo. Y gracias por las fantásticas fotos que permiten disfrutarlo aún más.

    Respuesta
    • el martes, 18 de mayo de 2021 a las 6:03 pm
      Enlace permanente

      Que bueno, Maite que hables de este viaje como tu “maravilloso” destino pendiente… , eso es que intuyes bien lo que hay allí para ver y sentir. Te lo recomiendo, sin duda.
      Te agradezco tu comentario y te mando un fuerte abrazo.

      Respuesta
      • el sábado, 22 de mayo de 2021 a las 8:57 pm
        Enlace permanente

        Gabi, et llegeixo tard però amb ganes. Un viatge mític que inclús els que no hi hem estat el tenim en ment. A mes molt atractiu pel plus de caminata que t’acosta molt mes al paissatge.
        Has esmentat la pujada fins a 4800 m que ja comença a ser preocupant pel mal d’alçada. Suposo que us vareu aclimatar una mica?

        Respuesta
        • el martes, 25 de mayo de 2021 a las 7:30 pm
          Enlace permanente

          Gracias por tus comentarios, Lluís. Efectivamente la visita la zona Machu Picchu y Cuzco, es más rica si se combina con trekings o caminatas……, además allí, el paisaje se lo merece.
          A esa zona llegamos muy aclimatados. Llevábamos un par de semanas en Perú y ya habíamos hecho un treking de 4 días por la zona de Cordillera Blanca ( Andes peruanos ), en el norte, con un paso a 4.750 y además habíamos estado en la zona del altiplano andino, en el sur, donde el Lago titicaca y la capital, Puno, están a 3.850. Esta zona del sur, el altiplano o Puna andina, es una región natural que se extiende por Perú, Bolivia, Chile y Argentina y que mantiene siempre los 3.600 a 4000 m de altitud. Por eso en estos países, tener “mal de altura” se dice “Apunarse”
          ( te recomiendo muchísimo Perú. Os encantaría )
          Un abrazo

          Respuesta
  • el lunes, 24 de mayo de 2021 a las 6:52 pm
    Enlace permanente

    Descripción y fotos fantásticas, Gabi. Con tu reportaje Machu Picchu todavía me resulta más atractivo.
    Parece imposible que se desconociera su existencia hasta 1911. ¿No hubo crónicas españolas al respecto? Seguro que el libro de Bingahm es muy interesante.
    Gracias una vez mas por transportarnos a esos lugares tan maravillosos de una manera tan exquisita. Un abrazo.

    Respuesta
    • el martes, 25 de mayo de 2021 a las 7:47 pm
      Enlace permanente

      Gracias Cinta por tu comentario.
      Tal y como supones, el libro de Bingham es muy interesante, ameno y bastante corto…,te lo recomiendo.
      Por otra parte, parece ser que efectivamente era un lugar desconocido, aunque parece que sí había noticias desde hacía unos 7 u 8 años como que algo habían encontrado los habitantes de la zona y como explicó, las expediciones de Bingham buscaron por ahí pensando que eso sería Vilcabamba…, la última ciudad de la que se tenían noticias de las crónicas antiguas. Pero de Machu Picchu no había referencias.
      Hay una crónica muy importante del Inca Garcilaso De la Vega ( no es el poeta ), hijo de un militar español y una princesa Inca, “Comentarios reales de los Incas”, que está considerado una buena historia del imperio Inca y no hace ninguna referencia a Machu Picchu. Otros cronistas españoles,tampoco dicen nada…., parece increíble, pero es así.
      Un abrazo Cinta

      Respuesta
  • el martes, 25 de mayo de 2021 a las 9:00 pm
    Enlace permanente

    Para una persona tan poco viajera como yo, tus artículos son la excusa perfecta para decir…” ya he visitado el Machu Pichu, qué ganas tenía!! Las imágenes y tus relatos me parecen pura literatura y eso sí que me gusta muchísimo.
    Muchas ganas de abrazarte

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *