Va de nostalgias (parte 2ª)

El mensaje, aparte de ser personal como es lógico pues yo creo que todo autor introduce siempre en la obra sus propias ideas reflejando ésta, aunque sea un poco, su personalidad, es principalmente : político-social y filosófico. Político-social, pues ambos términos van ligados en mi opinión porque aunque no se pueda decir que el mensaje vaya dirigido a una sociedad determinada es representativo de todas (no hay espacio ni tiempo para que tenga que centrarse en una determinada, puede quedar un poco al margen como ya dije antes). También es filosófico pero mezclado con un poco de religiosidad pero no en el sentido en que lo entendemos nosotros sino en uno mucho más general. García Márquez no verá ningún inconveniente en crear una figura Remedios la bella que no es buena por haber vencido el mal sino porque no conoce la existencia de éste. Muchos de los hechos acaecidos en el pueblo se escapan de planos puramente religiosos para caer en la filosofía e incluso en el terreno de lo inexplicable.

El argumento es la historia de una familia y más en general de un pueblo del que esta familia es el elemento más representativo. Esto resulta muy claro al observar que el origen del pueblo coincide con la primera generación de los Buendía, el esplendor tiene lugar simultáneamente en ambos casos al igual que la decadencia y por último la destrucción del pueblo llegará al mismo tiempo que la del miembro que cierra la generación como si Macondo no tuviera razón de existir sin ningún Buendía. El caso inverso también parece demostrarse porque todos los miembros de la familia que abandonen el pueblo acabarán volviendo a él como atraídos por un imán.

La estructura resulta muy curiosa y para mí totalmente nueva. La acción no es lineal sino que avanza y retrocede en el tiempo pero no de una forma complicada, al contrario García Márquez consigue que todo resulte totalmente lógico y el lector no tiene en ningún momento la sensación de vivir escenas pasadas o futuras, sino que todo parece ocurrir en un presente tan bien creado que resulta incluso tangible. En el fondo todo se resume en un círculo que empieza con la salida de la nada de una familia que alcanzará un esplendor inimaginable pero fácilmente explicable habida cuenta de que no es más que la suma de muchas victorias individuales que los protagonistas necesitaban para reafirmarse en su ego. Pero después de esta época gloriosa se vuelve a la nada de donde se había surgido y de los Buendía no quedará ni el recuerdo pues se hundirán para siempre en zonas donde, siguiendo la descripción del autor,

“… no podrán alcanzarlos ni los altos pájaros de la memoria…”

Como es lógico, habida cuenta la cantidad de personajes que aparecen en la novela todos con carácter protagonista tiene que haber uno alrededor del cual giren los demás. Este personaje seguramente el más protagonista de todos porque es el que da sentido a la novela creo yo que es Melquíades. En realidad, el centro físico, aquella figura a la que irán volviendo todos como a su casa porque se ha convertido en parte integrante de la misma es Úrsula y eso podría inducir a serias dudas pero, en mi opinión, aquel que realmente condiciona a los personajes ligados a él diferenciándoles de los demás y dándoles entre ellos el mismo aire que conservarán siempre es Melquíades. El gitano, que mantendrá durante toda su vida un cierto aire de misterio a pesar de que nos resulta conocido y de que para nosotros sus milagros, los de toda la tribu, son hechos incluso vulgares, es a la vez una figura íntima que sabrá introducirse en el seno de la familia y cuyo entierro será

“… el primero y más concurrido que se vio en el pueblo…”

A pesar de que su muerte tendrá lugar antes que la de José Arcado (el primer Buendía) y que por lo tanto debería resultar desconocido para posteriores miembros de al familia, estos lo reconocerán tan pronto lo vean porque

“… aquel recuerdo hereditario se había de generación en generación transmitido y había llegado a él desde la memoria de su abuelo…”

Esto resulta una prueba concluyente de la unión espiritual que existirá entre los que deben conocer a Melquíades, entre todos los Aurelianos a los que su nombre atará a su destino con una exactitud sin fallos que aterrará a Úrsula cuando llegue a comprenderla.

El gitano es, tal vez, el lazo que une a una estirpe condenada y maldita con el mundo vulgar que ellos necesitaron, sin saberlo, porque les hubiera centrado aunque es bien cierto que tampoco hubiera conseguido llenarles, la causa es que los Buendía resultan tan extraños que o bien nacen comprendiendo todo lo que les falta y se desesperan o resignan ante imposibilidad de conseguirlo o bien lo ignoran siempre viviendo en la tranquila inconsciencia de los ignorantes. Los miembros de la familia, dentro de su incesante repetición, resultan ser muy interesantes lo que podría parecer una contradicción inexplicable si no se tiene en cuenta que se está hablando de una autor con la facultad de conseguir que el lector no se aburra nunca con sus análisis psicológicos aunque estos se repitan un poco. los personajes son de todas clases: hay tipos muy bien creados como Remedios la bella de la que ya he hablado un poco o Fernanda, rígida, puritana hasta el extremo de hacer exclamar a su marido

“… me casé con una hermanita de la caridad…”

intransigente, la propia Meme, su hija, piensa que

“… hubiera preferido ser hija de la concubina…”

Su frialdad y su orgullo harán que no se incorpore nunca a la familia de su marido, no conseguirá que la quieran (aunque bien es verdad que el asunto del cariño es algo muy peliagudo entre ellos y que resulta muy difícil poder juzgar en ese aspecto). A pesar conseguirá con su rectitud que todos la respeten y que admitan gran parte de sus costumbres. Es un personaje francamente logrado, en mi opinión, e incluso parece en algunas ocasiones que posee psicología propia y capacidad de evolución pero analizándolo más a fondo creo que solo es un pretexto del autor para mostrarnos el choque de mentalidades entre los Buendía y un personaje de otro mundo que no ha conseguido adaptarse a ese.

Entre los personajes con psicología propia destacan el coronel Aureliano Buendía (ya comentado anteriormente) y Úrsula, puntal de la dinastía, que se debatirá toda la vida entre sus miedos y sus esperanzas.

Maite
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Maite

Soy médico forense y una loca de la novela negra con poca truculencia en las muertes y mucha complejidad psicológica. De todas formas leo de todo y me encantan también las películas de cualquier género y los cantautores.

4 comentarios en «Va de nostalgias (parte 2ª)»

  • el domingo, 6 de febrero de 2022 a las 3:49 pm
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    Amiga Maite, vas a convertir la novela en un tratado bíblico con tus entradas, paseándonos desde el Génesis hasta la Apocalipsis con el Diluvio Universal a mitad de camino.
    Agradan tus reflexiones.👏
    Gracias 😘

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    • el miércoles, 16 de febrero de 2022 a las 9:22 pm
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      Pues espera, que aun queda la tercera parte y, eso sí, la última, con la sorpresa final de la explicación del origen y las motivaciones de la entrada. A ver que opinas/opináis al final.
      Gracias por tus observaciones y un fuerte abrazo.

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  • el jueves, 17 de febrero de 2022 a las 2:36 pm
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    Madre mia, Maite! que detallada descripción por los caminos del alma de los personajes de García Marquez. La verdad es que he intentado seguirte y recordar la novela a medida que tu ofrecías tu análisis, pero me ha sido muy difícil y lo lamento. No hace tantos años, doce o catorce, leí, por segunda vez, cien años de soledad, me volvió a fascinar, pero de la lectura de tu entrada constato que no retuve lo suficiente como para paladear tu comentario. A pesar de ello, esperaré a la tercera entrega para saber si me obligo nuevamente a la lectura de este imprescindible libro.
    Abrazos

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    • el jueves, 17 de febrero de 2022 a las 9:39 pm
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      Espérate a la tercera entrada para entender la razón de un análisis tan pormenorizado y puede que decidas que no es necesaria esa nueva relectura de la que hablas y sí, en cambio, contestar a mis preguntas desde una visión y perspectiva distintas ¡ya me dirás!

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