POCO SENY EN EL MONTSENY

Print Friendly, PDF & Email

Mis queridos lectores,

 Estáis a punto de comprender mejor nuestro universo con un nuevo y, como no, genial artículo de vuestro escritor preferido.

La espera, me consta, es dura. Lamento profundamente, según me contáis en vuestros miles de escritos y comentarios (nunca publicados por la atroz censura y celos de mis compañeros) que algunos de vosotros os habéis quedado sin uñas por los ataques de ansiedad y más de uno es reincidente en tabaquismo y alcohol.

Espero que este magnífico, ansiolítico e impecable texto os devuelva la cordura y tranquilidad deseada cual sobredosis de valium.

Para los del Kurdistán ahora mismo no garantizo nada.

La historia empieza una vez más con una nueva cita a cargo, como no, de Pere “el montañas”.

La caminata esta vez transcurrirá por el parque de Santa Fe del Montseny. Por una vez agradezco que no me envíe al Polo Norte como de costumbre con montones de horas de coches.

Resumiendo, todo empieza con infinitos detalles sobre la ruta, el clima, el calzado, la calidad el bocadillo de chorizo, la marca de la crema protectora, el lugar de encuentro y el mapa que sólo entiende él.

montseny 1 e1700591242154

Son tantos los detalles que a pesar del mucho esfuerzo de nuestro inigualable guía, siempre está el torpe que la lía.

Siempre queda lugar para la cagada.

Todos citados en un párking.

Todos los que lo entendemos y tenemos dos dedos de frente. Por lo visto, lo integramos todos así menos el que se va a otro lado … normal … si te fías de un coche que aparca sólo.

La inquietud era importante porque L…´s (nunca se me ocurriría citar su nombre para no herir su reputación) es de los puntuales, no como Pe..e S., que sigue rigiéndose por el uso canario y no da una con el horario que él mismo impone.

La gran, gran noticia es la incorporación de nuevos amigos a esta locura.

Ampliar la torpeza del disparate que componemos es fantástico.

Un poco cagados por lo que les esperaba, vinieron Juan M. y Bernadette aportando elegancia y clase, no buena forma física desde luego, a este grupo de desarrapados.

Se les notaba muy tensos. Entiendo que enfrentarse de una tajada a la montaña y a mi crónica puede resultar excesivamente estresante.

Empezaron con mucha excusa y prevención, con lo típico de “no sé si me dejará terminar el juanete porque mañana tengo tenis”… anda y yo sesión de motosierra!!!

Pero allí estaban, aleluya, no como el desgraciado grupo de lisiados (más de lo normal, quiero decir) que se tuvieron que quedar en casa y esperamos tenerlos pronto recuperados.

El Montseny espectacular, hasta el párking.

Yo temía encontrar más gente que en la salida de un Barça/Madrid, pero el destino nos obsequió con mucha tranquilidad.

Mochilas al hombro empieza la travesía. Bueno, empieza es un decir porque ya nos paramos antes arrancar una media hora bajo la niebla y tres sequoyas (la cuarta se fue a tomar por culo tiempo atrás), porque nuestro guía tiene que hacer su típica introducción “cortita”.

montseny 10 1

Que si aquí este sequoya que trajo don Ramón en el siglo diecinueve, que si fíjate tú que modernismo de no sé quién (el único que se entera y retiene es Pep y sin Cinta a quien preguntar y copiar estoy perdido), que si el parque era de fulanito y ahora de menganito, que si aquí un castaño y allá un fresno, que si fíjate qué acebos más gordos y, ya en el colmo del delirio, mareado por el peso de la mochila llena de bocadillos, se descuelga con una teoría de relación Montseny/Tapies que si no lo conoces lo mandas a un gulag en Siberia.

Yo reconozco que estaba un poco limitado físicamente por el virus cántabro que cual admirador de mis escritos, se me tiró al cuello en la reciente visita que realizamos por allí.

Estos virus norteños con anchoa incrustada tienen muy mala leche y no me encontraba yo en la mejor forma, pero entre asmáticos, meniscopáticos, muñecatorpe, migrañosos, tenistas timoratos y lisiados varios, se puede decir que mi condición era de lo mejorcito. Me vine arriba cuando empezamos a caminar.

 Costó despertar a M. Ángeles que se había quedado roque entre sequoya y Tapies.

Es un eufemismo decir que empezamos a caminar, estando Pere superando una migraña, horas de insomnio y cinco meses de obsesiva documentación para la cita.

Ya os lo podíais imaginar.

A los cinco minutos ya nos para delante de una casa. En realidad de media casa.

Pua Trekkinera Santa Fe Montseny 11 nov 3

Para ser justos, no tiene la culpa de que la casa estuviese tan cerca de la salida.

Doscientas fotos después, nos paramos en un castaño, veinte más y “mira tú que acebo” y….

Entre foto y foto lo normal es perder la ruta, otro clásico.

A los nuevos les cogió ese estado natural entre el terror y el típico “dónde nos hemos metido-yo-mañana-tengo-tenis-y-ya sabía-yo-que-esto-era-un-error”.

Los veteranos, ni fú ni fá mientras Pere decidía que un agujero en el suelo era la heladera centenaria que buscaba.

El lugar tenía tal belleza, nos tenía tan cautivados y hechizados, que si nos dice que vamos a ver a Caperucita Roja, le creemos.

Impresionante y sin gran desgaste.

montseny 3 e1700591340895
montseny 4 e1700591368143

Llegamos, sin más contratiempo que no encontrar otro lugar (no tenía el día) donde se puede apreciar en el suelo el interesantísimo paso del cuarzo al granito, (con lo trascendente que es eso y lo estudiado que lo tenía nuestro pobre guía), al pantano de Santa Fe.

La tristeza fue inmensa al comprobar los estragos de la actual sequía. Allí no había más agua de la que dejan dos buenas meadas de un elefante africano.

Lo compensó encontrar la presencia de cuatro chinitas.

Por supuesto me reconocieron enseguida y lamentaron que nunca nombre a los mil millones de seguidores que tengo allí.

Ya les expliqué que nunca cuento los lectores chinos e hindúes porque esos miles de millones inalcanzables para mis compañeros de web, provocaría sarpullidos muy dañinos e intratables.

Pere intentó aplicarse en su arte de la seducción, aunque las pobres no podían disimular sus obscenas miradas hacia mi tirachinitas.

Con tanta emoción, dieron lo mejor de sí mismas para una buena foto.

montseny 11

Más fotos después y con un ruido insoportable a tripa revuelta por parte de los habituales carpantas del grupo, llegamos al comedor.

Esta vez hasta mesas teníamos.

Esta parte del encuentro cada vez la perfeccionamos más con ese punto solidario de intercambio de frutos secos (qué avellanas M. ángeles!!!), chocolates, polvorones, fruta y dulces varios.

Con el nivel de azúcar restaurado, descansados (tampoco nos habíamos cansado demasiado, la verdad), sin posar durante media hora y con los coches a mano para ascender a la última etapa, el jolgorio y compincheo estaba asegurado.

Turó del Home, destino final.

No voy a negar que hubo alguna reticencia para realizar la ascensión final, sobre todo cuando la falta de oxígeno aprieta al acercarte a los ocho mil metros y has abusado de las avellanas.

Lo que tiene el no parar de hablar es que no te das mucha cuenta del movimiento de tus piernas y paso a paso hasta el más perjudicado llega donde los demás proponen.

Pere, valía la pena sin duda ese último esfuerzo para llegar a ese majestuoso mirador.

Pua Trekkinera Santa Fe Montseny 11 nov 18
montseny 8

Espectacular. Afrodisíaco.

Veintitrés fotos más y bajamos por las buenas porque el viento se empeña en bajarnos por las malas.

Pua Trekkinera Santa Fe Montseny 11 nov 20
Pua Trekkinera Santa Fe Montseny 11 nov 23

La mágica puesta de sol nos coge de bajada ya cerca de los coches.

montseny 9jpg

Nos dirigimos al párking del principio. ¿Último capítulo?

No, hombre no!!!

Los novatos siempre aportan emoción y sorpresas.

La última vez un novato se dejó la batería del coche encendida y no arrancaba.

¿Con qué delicatesen nos sorprendería J.M.?

Fantástico número “yo paso por encima de una piedra y reviento el neumático antes de despedirnos”.

Comprendo que tenía que alargar el día después de tanta emoción acumulada.

Él venía a pasar un ratito con nosotros, y este contacto es adictivo, siempre te parece poco.

Sin cobertura de móvil para pedir ayuda y la noche encima, el show estaba garantizado.

Lluís, Pep y Manolo que son los que más aventuras de Pepe Gotera y Otilio deben haber leído, empezaron como posesos la operación cambio de rueda.

Qué gusto daba verlos arrastrados por el suelo, un frío que pela y diez personas diciéndote lo que tienes que hacer y que te jalean como cualquier jubilado de la línea nueve del metro.

montseny 14 e1700591667668
montseny 13
montseny 12

Entre las aclamaciones, linternazos de móvil, suelta aquí, aprieta allá, baja el gato y “ya está” concluyó una de los más brillantes e inexplicables cambio de ruedas que la historia recuerda.

Lo increíble es que aguantó, yo estaba seguro que un tornillo saltaba, hasta Barcelona gracias al estoicismo, cuenta la leyenda, de Bernadette soportando los más terribles improperios y bocinazos de camioneros en la autopista. Su velocidad, a setenta y gracias.

Lo que termina bien está muy bien y esta nueva aventura está más que bien dejando un imborrable recuerdo (una vez más) entre estos amigos que se empeñan en luchar contra el tiempo y las limitaciones que nos van llegando.

Estaría bien que algún que otro compañero pseudo paralítico se añadiera al grupo porque os aseguro que es adictivo y siempre vale la pena el esfuerzo.

Gracias a todos, gracias a Lana por ser tan buena y gracias muy especialmente a ti Pere.

3 comentarios en «POCO SENY EN EL MONTSENY»

  • el sábado, 25 de noviembre de 2023 a las 5:12 pm
    Enlace permanente

    Otra gran aventura, Pepe. Qué lástima no haberla compartido, con lo bien que se me dan bien estas duras ascensiones. En fin, en otro momento será.
    Por cierto, tu particularmente, pero en general no os he visto muy atentos durante el mensaje de la sequoya. No se, un tanto disipados, como idos…. a ver si corregís esa actitud, el Pedrito, después de tanto estudio, no se merece tamaña displicencia.
    Gracias Pepe, un nuevo disfrute.

    Respuesta
  • el sábado, 25 de noviembre de 2023 a las 8:31 pm
    Enlace permanente

    Genial Pepe! No has dejado nada en el tintero!!! Me he tronchado con tu relato pormenorizado, en el que no ha faltado nada!!! Natural que tengas el éxito y los seguidores (por millones) a lo largo y ancho de este mundo..NADIE se lo querría perder!!!
    Tal como dices Pere S estuvo en su línea de información máxima con todo detalle y captando la atención de todos los asistentes, que no gozaban abrir la boca…! No quedó nada en el tintero!! El entorno al que nos llevó era bellísimo y lo disfrutamos recogiendo unas preciosas vistas del bosque, las cimas de la montaña y la puesta de sol y de todos juntos para la posteridad. Echamos en falta a los que no pudieron venir y esperamos verlos pronto!!!
    Gran abrazo!
    Cristina

    Respuesta
  • el viernes, 1 de diciembre de 2023 a las 11:25 am
    Enlace permanente

    Un placer leerte y saber más de vuestras aventuras. Las fotos preciosas. Por cierto, las secuoyas te persiguen…o más bien te añoraban.
    Abrazos.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *