Recordando a Juan Marsé

Cuando Manel me propuso participar en esta iniciativa, pensaba en una crítica de novela negra para empezar la sección, dado mi interés en el género, conocido por todos vosotros.

Pero en un año tan luctuoso en todos los sentidos, y entre ellos en el mundo de las letras, me pareció preferible arrancar con un pequeño homenaje a uno de los autores que nos ha dejado en estos últimos meses y que elegí por los motivos que ahora os comentaré.

Juan Marsé no es mi escritor favorito ni mucho menos, e incluso tiene alguna novela cuya lectura me ha resultado particularmente irritante, pero quiero contaros lo que significó en su día para mí “Últimas tardes con Teresa”. Premio Biblioteca Breve de 1965 y publicada por Seix Barral en 1966 (¿os acordáis de aquella editorial tan nuestra?), fue un auténtico revulsivo en la literatura de la época. No recuerdo cuando la leí, debía tener unos 18 años, pero sí el efecto que me causó.

No sé si ha envejecido bien o mal porque hay libros que da verdadero miedo releerlos (por lo menos a mí) pero reconozco la huella que me dejó. Puedo opinar que los personajes femeninos, la pija Teresa y la sumisa Maruja, eran estereotipos que carecían de fuerza, pero ¿quién, chica o chico, no se identificó con o incluso se enamoró del Pijoaparte? Cierto, era un desclasado y un “trepa”, pero tenía una intensidad que se encontraba en pocos personajes de la época.

No me entristeció su final, era previsible, y además sabía que, como el propio autor, resurgiría continuamente de sus cenizas.

Volviendo al autor, de larga y apasionante biografía que se trasluce en muchas de sus novelas, no solo en ésta, recomiendo encarecidamente su lectura a quien no la conozca, desde sus orígenes a sus reivindicaciones y coherencia a lo largo de toda su vida.

Aunque su huella en la literatura quedaría justificada, desde mi punto de vista, solo con la novela antes citada, tiene algunas más (“Si te dicen que caí”, “Un día volveré”, “Rabos de lagartija”…) fundamentalmente de su primera época y que quizá nacieron con menos ambición que otras posteriores, que son un retrato fiel de una ciudad concreta, Barcelona, y una determinada época, la de la posguerra. Creo que es una buena forma de aproximarse a un periodo que, sin ser el nuestro, es de obligado conocimiento para entender la sociedad actual.

Como os dije al principio, no es uno de mis autores favoritos, pero espero haber sabido trasmitir con este texto por qué creo que hay que recordarlo en estos momentos.

Maite
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Maite

Soy médico forense y una loca de la novela negra con poca truculencia en las muertes y mucha complejidad psicológica. De todas formas leo de todo y me encantan también las películas de cualquier género y los cantautores.

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