MOMENTOS ESTELARES DE LA ESPAÑA DEL SIGLO XIX (II): LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

AUTOR: MARIANO REBOLLO

II. La guerra de la Independencia (1808-1814)

La respuesta a los acontecimientos anteriormente mencionados y al tremendo vacío de poder que les siguió fue el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid, consecuencia de la brutalidad de los soldados franceses de Murat y de la ira del pueblo al enterarse de la salida del único miembro de la familia real que aún quedaba en la capital, el infante Francisco de Paula, de sólo 12 años de edad.

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Los fusilamientos del 3 de mayo. Goya (1813-1814)

Este levantamiento popular fue la primera señal de la movilización general del país por conseguir su independencia, ante la pasividad de la mayoría de la nobleza y del alto clero e inicialmente también del ejército regular. Tras el choque entre los hombres de Murat y parte del pueblo de Madrid en la Puerta del Sol, sólo los oficiales del cuartel de Monteleón, al mando de Daoíz, Velarde, Goicoechea y Ruiz, se enfrentaron a los franceses para defender al pueblo y a la patria.

Así pues, la oposición a los ejércitos de Napoleón fue preferentemente un fenómeno de carácter popular. En Asturias, por ejemplo, la Junta del Principado se ve obligada a transformarse en Junta de Gobierno por la presión de la multitud que ocupó su sala de sesiones, después de apoderarse de 100.000 fusiles del depósito de armas de Oviedo. Esta Junta declara la guerra a Napoleón y manda una delegación a Inglaterra para solicitar su apoyo. En los días siguientes surgen Juntas provinciales en numerosas ciudades, siendo la de Sevilla la principal. Ante la inoperancia del Consejo de Castilla radicado en la capital, de ideología conservadora, el 25 de septiembre se constituye en Aranjuez la Junta Suprema Central Administrativa, integrada por 35 miembros, entre ellos el conde de Floridablanca, Jovellanos, Calvo de Rozas (representante de Aragón) y el poeta Quintana. Esta Junta, que poco pudo o supo hacer, tuvo que trasladarse a Sevilla y después a Cádiz, ante el avance del ejército francés. El 29 de septiembre de 1809 convocó elecciones a Cortes y se fijó la fecha del 1 de mayo de 1810 para el inicio de las sesiones en Cádiz. La Junta Suprema se disuelve, designando antes un Consejo Supremo de Regencia en el que figuraba el general Castaños y el obispo de Orense; este Consejo, también de ideología conservadora, se oponía a la convocatoria a Cortes realizada por la Junta Central.

Ante la crisis del poder institucional, aparece una conciencia nacional eminentemente popular, no reducida a minorías de clase, que no está conformada por una única ideología sino que está constituida por una parte mayoritaria tradicionalista y conservadora, eminentemente campesina, y otra más progresista, con afán de transformar y modernizar el país, desarrollada más en las ciudades, especialmente del litoral.

El 20 de julio de 1808 José I entra en Madrid, tres días antes del primer enfrentamiento a campo abierto entre el ejército francés, al mando del general Dupont, y tropas españolas integradas fundamentalmente por elementos populares. Ocurrió en Bailén (Andalucía) y finalizó con una importante victoria española que obligó a José I a abandonar Madrid. A ello se unió el fracaso del primer asedio de Zaragoza, defendida por el general Palafox, y el hostigamiento de las tropas francesas en Cataluña por la fuerza popular del Somatén y por los miqueletes. Ante estos sucesos, a finales de octubre de 1808 Napoleón se ve obligado a entrar en la Península al frente de un ejército de 90.000 hombres, ocupando todas las ciudades importantes excepto Cádiz, que fue asediada en febrero de 1810, y reinstalando en Madrid a José I. A finales de 1808 nace el movimiento guerrillero, que se extiende por toda España hostigando a las tropas francesas. Estaba formado por personas civiles de clase media y baja, al mando de jefes como Juan Martín Díaz “El Empecinado”, Francisco Espoz y Mina o Joaquín de Pablo, pero también por militares como Porlier, Manso, Milans del Bosch, etc.

Napoleon. Ingres

Napoleón en su trono. Dominique Ingres (1806)

En 1812 intervienen en combate las fuerzas inglesas, al mando de Wellington, que estaban ya acantonadas en la frontera con Portugal. Toman Ciudad Rodrigo y Badajoz y vencen a los franceses en la batalla que se desarrolló entre Salamanca y Alba de Tormes. Meses después, el 6 de enero de 1813, Wellington es nombrado Jefe del Ejército español por un Decreto de las Cortes de Cádiz. Al regresar a Inglaterra, llevó consigo varias obras de arte de nuestro país (entre ellas la pintura de Velázquez “la Venus del Espejo”), no se sabe bien si como regalos o apropiación.

Ante las derrotas sufridas por los ejércitos franceses y la necesidad de Napoleón de retirar tropas de España para incorporarlas a su ofensiva sobre Rusia, José I abandona Madrid definitivamente y el mariscal Soult tiene que retirarse del asedio de Cádiz, aunque los enfrentamientos persistieron hasta mayo de 1813. Fernando VII es liberado el 24 de marzo de 1814 y finalmente entra en Madrid con el apoyo de los militares y aclamado intensamente por el pueblo.

La victoria en la guerra de la Independencia no significó ninguna mejora material ni social o espiritual para España, más bien al contrario. Desaparecerá el tenue liberalismo que dio lugar a las innovaciones legislativas de las Cortes de Cádiz y a la Constitución de 1812, mientras los hombres más progresistas son perseguidos, encarcelados o desterrados. El país regresó al “antiguo régimen”, dominado por la nobleza y la Iglesia, poseedoras de la gran mayoría de las tierras cultivables.

CONTINUARÁ….

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8 comentarios en «MOMENTOS ESTELARES DE LA ESPAÑA DEL SIGLO XIX (II): LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA»

  • el sábado, 12 de diciembre de 2020 a las 5:36 pm
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    Apenas hace 200 años, tiempo que tampoco es tanto, y te das cuenta de que cíclicamente debe de haber conflictos bélicos para arreglar lo que con la palabra no se puede arreglar. Leer pequeñas píldoras de nuestra historia pasada pero reciente deberían de enseñarnos y aleccionarnos en este sentido porque como digo todo pasa en ciclos que se repiten.
    Mariano, ya leí la primera parte y me pareció interesantísima y con las sucesivas entregas serán todavía más ( lecturas de café).
    Me traslado al tiempo de la historia y no me puedo imaginar como eran las comunicaciones que existían y el tiempo que se necesitaba para que algo tan importante, como puede ser el inicio de una guerra, llegara en el menor tiempo posible (días me imagino según que noticias). Hoy en décimas de segundo ya estás al tanto de todo…. la información va más rápida que la mecha encendida de la pólvora.

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    • el sábado, 12 de diciembre de 2020 a las 8:59 pm
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      Mariano gracias y felicidades por estas dos magníficas píldoras de historia que nos has regalado. Me quedé con ganas de más ya después de la primera, pero esta segunda no ha hecho más que aumentar mis ganas de seguir, paso a paso este ameno y estimulante paseo que de tu mano damos por un pasado no tan lejano. Y lo mejor de tus textos es que no solo nos recuerdas batallas, nombres y fechas, si no que también nos dejas oler esos aires que van y vuelven y mueven la historia. Esos que pocas veces son mansos y que tantas veces nos erizan la piel. Al concluir esta segunda entrada dejas entrever muy claro cómo se agarran al poder los “antiguos régimenes” y los modernos “lobbies” y como el pueblo paga siempre sus desmanes y sus patrañas, pero no siempre calla y acata!
      Te seguimos. Adelante. Y gracias!

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  • el sábado, 12 de diciembre de 2020 a las 7:53 pm
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    Muchas gracias por tu comentario, Max. Pensando en ello, me parece que la patriótica Guerra de la Independencia no arregló nada, lo empeoró todo: más retroceso histórico, más bancarrota, más clericalismo rancio y más incultura. No sé si nos merecía más la pena haber sido súbditos franceses…

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    • el sábado, 12 de diciembre de 2020 a las 9:22 pm
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      Jajaja, tal y como dices quizás ahora estaríamos comentando en francés Ohh!! très intéressant votre article à propose de la Guerre de l’Indépendance. Mon Dieu!!
      Me encanta lo francés.

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  • el sábado, 12 de diciembre de 2020 a las 8:15 pm
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    Te seguimos con atención y emoción. Estupendo relato. Ya queremos más. Un abrazo

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  • el sábado, 12 de diciembre de 2020 a las 8:56 pm
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    Muchas gracias otra vez Mariano. Tenemos suerte que te has parado en 1812 y por tanto tenemos por delante una larga serie de buenos relatos para entender el XIX español.
    Al hilo de tu respuesta a Max y ese lamento a media voz referido a la posibilidad de haber escrito otra história como súbditos franceses, pensaba en lo cerca que se pudo estar si ese año 1812, Napoleón, no hubiera tomado las malas decisiones que tomó. Decidir marchar sobre Moscú y por tanto, la exigéncia de tropas en la frotera rusa, posibilitó la victoria de Wellington y las tropas españolas.
    Como bien dices la história se hubiera escrito muy diferente y se hubiera evitado una de las grandes ignominias que los borbones le han procurado al pueblo español: el regreso de Fernando VII y su recuperación absolutista. Pero supongo que eso es parte de la próxima entrega. La espero con entusiasmo.
    Manel

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  • el domingo, 13 de diciembre de 2020 a las 6:12 pm
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    “La Historia por entregas”…., aquí en la web ha de ser así y además ahora podría estar muy de moda, como las series.
    Decirte Mariano, que me parece de lo más interesante darle un repaso a este siglo complicado y llenísimo de acontecimientos, me imagino que tendremos bastantes capítulos.
    Efectivamente parece que esta guerra de la Independencia nos llevó hacia atrás, después del desastroso reinado de Carlos IV, después de las abdicaciones, después del germen que apareció en la Constitución de 1812 ( ya sin monarquía….), volvimos a la casilla de salida.
    Seguramente debe ser cierto lo que comenta Manel, que la retirada de tropas francesas y la consecuente derrota ante las tropas inglesas condicionaron los siguientes acontecimientos, es decir, el regreso de Fernando VII…., pero nos quedamos con la sensación de que “la gente”, la inmensa mayoría del pueblo llano, los campesinos, incomprensiblemente ( al menos para mí visto desde la perspectiva actual ) no veían la mejora democrática de no tener rey, sino todo lo contrario. Querían que volviese el rey. Y volvió.
    Esperamos los nuevos capítulos

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    • el martes, 15 de diciembre de 2020 a las 10:10 pm
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      Gracias por vuestros comentarios, Pere, Max, Pepe, Manel y Gabo. Me hace ilusión publicar en lapuaweb estas píldoras sobre la historia de este desdichado país. El próximo capítulo será sobre la Constitución de 1812 y luego vendrá un breve comentario sobre los años 1814-1820, caracterizados por el absolutismo fernandino, como introducción al episodio del pronunciamiento de Riego y el advenimiento del “trienio liberal”, abortado por “los 100.000 hijos de San Luis”. Luego llegarán el segundo período absolutista, la Regencia, las apasionantes guerras carlistas, el reinado de Isabel II, etc. A propósito de tu comentario, Gabo, pienso que la mayoría del pueblo español, aunque siempre individualista, era como era por cientos de años de servidumbre, de incultura, de pobreza y de miedo (miedo a “los amos”, a más pobreza, a la Iglesia con su Inquisición…)

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