LA HABITACION ROJA (resultado)

GANADORA DE LA PRIMERA ENTREGA DE CERCANT L’ART (octubre): MARIAN

SOLUCION: LA HABITACION ROJA

HENRY MATISSE (1869-1954)

MUSEO DEL ERMITAGE. SAN PETERSBURGO

OLEO SOBRE LIENZO. 1908-1909

CORRIENTE PICTORICA: FAUVISMO

 Cuando los artistas Henry Matisse, André Derain y Maurice de Vlaminck expusieron juntos en el Salon d’Automne de 1905, cuyo centro presidia una escultura renacentista de Donatello, el crítico Louis Vauxcelles exclamó “Donatello entre las bestias feroces (Fauves)”. El término “fauvismo”, nacido como una crítica a sus agresivas pinceladas, su falta de matices y su uso estridente y poco naturalista del color, tuvo éxito inmediatamente. En los “fauvistas” era patente su abierto desdén por las formas de la naturaleza y su complacencia en los colores violentos. Desligado ya de cualquier convencionalismo, el arte era libre para desarrollarse en nuevas direcciones.  Matisse fue el líder no oficial de este grupo de artistas que, al librar el color de su papel descriptivo convencional y deformar radicalmente su espacio pictórico, allanaron el camino a otros movimientos artísticos como el cubismo y el expresionismo.

 Los experimentos con el color y el espacio pictórico que caracterizan las obras fauvistas son una evolución del arte postimpresionista y su división de colores y dejan entrever influencias orientales. De Vincent van Gogh extraen la reacción instintiva y expresiva ante el sujeto,  de Paul Gauguin el uso decorativo del color y de Paul Cézanne  la estructura compositiva, sin dejar atrás la huella de las pinturas neoimpresionistas de Georges Seurat y Paul Signat.  Su estilo sintetiza todos los progresos alcanzados por la pintura los 40 años precedentes. Su temática coincidía con los impresionistas: paisajes, naturalezas muertas, desnudos y retratos de amigos y familiares,  pero la interpretación era radicalmente distinta.

Los pintores fauvistas desobedecieron deliberadamente las normas de la pintura existentes y Matisse comparó la experiencia a pintar “como niños ante la naturaleza”. A medida que el estilo fauvista evolucionó, los puntos y las rayas de color semiirregulares fueron sustituidos por pinceladas abruptas y esquemáticas y por parches de colores puros. No usaban el color para imitar a la naturaleza, lo usaban de forma imaginativa para crear concordancias y discordancias, poniendo énfasis en la superficie plana del lienzo. La pintura presenta una compleja composición en la que el espacio aparece allanado y comprimido, bidimensional.

Los fauvistas vivieron su periodo de mayor éxito entre el Salón d’Automne de 1905 y el Salón des Independants de 1906. Aproximadamente un año después el grupo había empezado a escindirse, aunque Matisse continuó desarrollando las posibilidades sugeridas por el fauvismo durante varios años más. Su reputación fue creciendo y en 1908 abrió una escuela en Paris y rivalizó con su amigo Pablo Picasso por el liderazgo de la vanguardia artística.

Matisse viajó por Europa y África y pintó figuras, bodegones, interiores y retratos cuyo tamaño era cada vez mayor. En 1917 se trasladó a la Riviera francesa, donde conoció a Renoir, y su estilo se tornó más sutil.  En los años 20 pintó la serie de retratos de mujeres, Las odaliscas, que plasman su gusto por la ornamentación. En 1941 Matisse quedó postrado en una silla de ruedas, tras una serie de intervenciones quirúrgicas de un cáncer de colon, y en esa etapa final se despojó de todo artificio para crear los collages. Al final, el encuentro con la sencillez; cortar y pegar papeles de color.   

En La habitación roja Matisse transforma la visión de la estancia en un esquema decorativo, bidimensional. Las relaciones entre el dibujo del papel de la pared y el de los manteles con los objetos que están sobre la mesa constituyen el tema principal del cuadro. La mujer y el paisaje visto a través de la ventana están simplificados en sus contornos, incluso trastrocados en sus formas, para concordar con las flores de la pared.
Henry Matisse
Ventana abierta, cuadro expuesto en el Salon d’Automne de 1905
Odalisca
Matisse fue un gran viajero. Durante una  estancia Tahití concibió La danza, uno de sus cuadro más famosos.

   

Cinta
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Neuròloga amb desig de gaudir i d'aprendre amb i dels amics.

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