Jaume Huguet y la Epifanía

ACERTANTES DE CERCANT L’ART (DECEMBRE): Gabi, Jose, Maite, Pepe, Pere R y Pere Sánchez.

AUTOR: Jaume Huguet (Valls 1412-Barcelona 1492).

TITULO: Retablo del Condesable o de la Epifanía.

LOCALIZACIÓN: Capilla de Santa Ágata, Barcelona.

El siglo XV fue un periodo de transición en el que los cambios políticos, sociales y culturales acabaron con la Edad Media y fueron dando paso a la Edad Moderna.

Italia se adelantó a otros países en la transformación del arte. Allí, unos jóvenes artistas del Quattrocento echaron la vista atrás, hacia la antigüedad grecoromana, revitalizando sus viejos cánones de belleza y armonía. Para ellos, la idea de un renacer estaba íntimamente ligada a la recuperación de la grandeza de Roma. El periodo transcurrido entre la edad clásica y la deseada era de renacimiento había sido un lastimoso intervalo, una edad intermedia, y al estilo artístico de esa época lo denominaron gótico que quiere decir bárbaro, puesto que reprochaban a los godos el hundimiento del Imperio romano. Esas etiquetas quedaron para siempre y seguimos empleando los términos que acuñaron.

Aunque los promotores del arte del resto de la Europa occidental tardaron en demostrar interés por el clasicismo y el Renacimiento no traspasaría la frontera italiana hasta el siglo siguiente, si se dieron cambios importantes en el mundo del arte fuera de Italia a lo largo del siglo XV. Las innovaciones del gótico se gestaron particularmente en el floreciente Ducado de Borgoña gobernado por Felipe el Bueno (1419-1467).

Francia e Inglaterra estaban inmersos en la Guerra de los 100 años (1337-1453) y ello mermaba el apoyo financiero de sus soberanos, el cual había desempeñado un papel fundamental en el desarrollo del estilo cortesano tardogótico. La promoción del arte cambió de país y de manos ya que aparecieron nuevos mecenas en la burguesía pujante del siglo XV que acabaría sustituyendo a los señores feudales.

El Ducado de Borgoña se había ido distanciando progresivamente de Francia y una serie de matrimonios dinásticos le había conferido soberanía sobe las prósperas ciudades de los Países Bajos. El nuevo prestigio del Duque halló expresión en el nombramiento de Jan van Eyck como pintor de corte.

Las innovaciones de van Eyck fueron muchas y determinantes en la Historia del Arte, empezando por la sustitución del temple por el óleo, es decir el empleo de aceite como disolvente de los pigmentos en lugar de la clara de huevo. Esto le permitió experimentar con el color y la definición de los detalles de una manera inaccesible con la técnica del temple.

Gracias al atento estudio de la luz, van  Eyck pudo utilizar un nuevo tipo de perspectiva para crear una ilusión de tridimensionalidad. Cambió los fondos dorados por paisajes y los escenarios pasaron a ser más verosímiles, las figuras más corpulentas y con minuciosos detalles en sus piel y en sus ropajes.

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El matrimonio Arnolfini. Jan van Eyck. Tabla. 1434. National Gallery, Londres

LLuis Dalmau (Valencia 1428-1461), pintor del rey Alfonso V el Magnánimo,  viajó a Flandes, conoció a van Eyck e introdujo el estilo hispanoflamenco en la Corona de Aragón. Establecido en Barcelona, competía con Bernat Martorell (S. Celoni alrededor de 1400 – Barcelona 1452) y Jaume Huguet para realizar los mejores encargos de la Corte, la Iglesia y las cofradias de artesanos.

Jaume Huguet (Valls 1412-Barcelona 1492) es  uno de los más destacados pintores del gótico catalán, representante del estilo hispanoflamenco. Su pintura, en la que fue introduciendo paisajes y la técnica del óleo, es de un dibujo elegante y rico en detalles. Una parte importante de su obra se perdió a consecuencia de la destrucción de iglesias en distintas revueltas y lo que en la actualidad se conserva son paneles de retablos desmontados. La mayor colección se exhibe en el MNAC de Barcelona.

Huguet nació en una familia de pelaires de Valls. Al morir su padre en 1419 se trasladó a Tarragona, a la casa de su tío Pere Huguet, conocido por pintar las bóvedas del claustro de la catedral de Barcelona entre 1434 y 1448.

La etapa juvenil de Jaume Huguet está poco documentada, pero sí consta que tuvo una sociedad con Pere Ramirez, pintor de tapices de Zaragoza. Algunos estudiosos creen posible que también viajara a Valencia y a la zona norte de Italia y a Cerdeña.

En 1448 Huguet ya se había instalado en Barcelona. A la muerte de Bernat Martorell y Lluís Dalmau, su taller tuvo una fuerte implantación, ejerciendo prácticamente el monopolio de la producción de retablos. Incluso después de su muerte, los continuadores de su taller, los Vergós y Pere Alemany, prolongaron este dominio en el mercado hasta bien entrado el siglo XVI.

Huguet pintó el retablo del Condestable o de la Epifanía en 1468 con la técnica de temple sobre madera para la capilla de Santa Ágata de Barcelona y allí sigue. Fue un encargo de Pedro de Portugal (1429-Granollers 1466), Condestable de Portugal (nieto de Jaume II d’ Urgell, fue uno de los pretendientes a la corona de Aragón en el compromiso de Caspe y llegó a gobernar Catalunya entre 1464 y 1466 con el nombre de Pedro IV). 

Dec 1
Retablo del Condestable o de la Epifanía. Capilla de Santa Ágata. Barcelona.

Corresponde a su época de madurez, cuando ya se había aproximado al realismo de la pintura flamenca. Está dedicado a la adoración de los Magos, motivo que ocupa la tabla central del retablo. En total consta de ocho tablas, una predela y dos puertas al lado del altar.

La Epifanía es uno de los temas iconográficos de la religión cristiana más representados porque resalta el carácter divino de Jesús y simboliza el deseo de salvación para toda la humanidad, no solo del pueblo de Israel, el escogido, como preconiza la religión judía. Al mismo tiempo, se propone estimular a los vivos a donar parte de sus bienes.

El tema de la Epifanía aparece en el Evangelio de San Mateo de manera escueta (Mt. 2, 1-12), sin mencionar el número de magos, a quienes se denomina como tales considerando que serian unos sabios astrólogos procedentes de Persia que fueron siguiendo la estela de una estrella.

La narración se desarrolla de forma más detallada en los evangelios apócrifos, sin mencionar aún sus nombres. En el Evangelio Armenio de la Infancia (siglo VI) se los nombra ya como Melchor, Gaspar y Baltasar y en la obra Excerptiones patrum, collectanea et flores, atribuida falsamente a Beda el Venerable (c. 672-735) se los describe identificándolos con su nombre, los dones ofrendados por cada uno y su significado. Además se alude por primera vez al color oscuro de la piel de Baltasar.

Estos nombres se popularizan en la Edad Media a partir de su inclusión en el Liber Pontificalis del siglo IX. La caracterización que se describe en el texto reproducido fue la que se siguió de manera habitual, siendo lo más frecuente la representación de dos reyes barbados y uno lampiño.

En las representaciones más antiguas estos personajes visten a la moda oriental. Al adquirir su consideración de magos un matiz peyorativo, se los transformó en reyes con vestidos lujosos y coronas o exquisitos tocados. En los últimos siglos de la Edad Media la escena adquiere un carácter cortesano y su indumentaria se hace más extravagante y sofisticada, como se puede apreciar en el retablo de Jaume Huguet.

En las obras más tempranas no hay diferencias aparentes entre ellos, pasando después a representar las tres edades de la vida: juventud, madurez y vejez. La alteración en los nombres y su caracterización fue habitual en la Europa medieval.

El culto medieval a los Magos se acrecentó cuando sus reliquias se trasladaron a Colonia. Según la leyenda, en el siglo IV Santa Elena, madre del emperador Constantino, llevó las reliquias a Constantinopla desde Saba, donde habrían muerto. Eustorgio de Milán en el siglo V las transportó a la capital del Milanesado, custodiándose en la iglesia de su advocación. Y en 1164, coincidiendo con la invasión de Milán por Federico Barbarroja, el arzobispo de Colonia, Reinaldo de Dazzel, las trasladó a su diócesis y se reconstruyó su catedral como gran relicario para tan importantes restos.

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Relicario de los Reyes Magos en la catedral de Colonia.

A partir del periodo románico la Epifanía se convirtió en un vehículo de conceptualización teológica importante no solo para la vida religiosa, sino también para la política feudal, como un modo de exaltación del poder temporal y de la generosidad de los donantes. Es un periodo en el que prolifera esta iconografía tanto en tímpanos de portadas, capiteles, pintura mural, sobre tabla, miniatura, esmaltes, etc.

En el periodo gótico se reafirma esta temática; la figura de San José se hace más constante y el acto de adoración por parte de los reyes gana en vehemencia, de modo que es frecuente que el rey bese el pie del Niño en señal de vasallaje. A partir del siglo XIV se añaden elementos anecdóticos que enriquecen la escena, como el cortejo de los reyes, y hace su aparición la figura del rey negro, reforzando el mensaje de la universalidad de la salvación, aunque no se hará habitual hasta el siglo XVI.

Así pues, la iconografía del retablo de la Epifanía de Jaume Huguet es la propia de su época. En la tabla central que da nombre al conjunto, María aparece con el Niño sentado en sus rodillas y a su espalda S. José. Los  Magos, todavía los tres de raza blanca, visten ricos tejidos y tocados según la moda del S. XV. Uno de ellos, arrodillado, toca los pies del Niño. Al fondo ya aparece un paisaje, aunque el cielo se tiñe del dorado característico del gótico internacional. La perspectiva es precaria y es notable la desproporción en el tamaño del caballo que hay detrás de los Magos, los animales del Pesebre y los dos hombres asomados en las ventanas, pero las figuras son de una gran belleza y elegancia y expresivas, a diferencia del gótico más primitivo.

Dec 2

Acabo con el deseo de un paseo por el Barri Gótic de Barcelona que tantos buenos recuerdos nos evoca y por pedir, ya que hablamos de los Reyes Magos, que sea todos juntos.    

Bones Festes y que els Reis arriben amb molta salut i amor.

Una estimada.

Bibliografía: “La Epifanía”. Laura Rodriguez Peinado. Universidad Complutense de Madrid. Revista Digital de iconografía Medieval, vol. IV, nº 8, 2012, pp. 27-44.

Cinta
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Cinta

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6 comentarios en «Jaume Huguet y la Epifanía»

  • el domingo, 19 de diciembre de 2021 a las 9:01 am
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    Moltes gràcies, Cinta, novament un viatge il.lustrat al llarg i ample de la història de l’art.
    Et confesso que per mi, la teva secció, a més d’addictiva, es converteix en un mirall on enfronto mensualment les meves mancances. No n’encerto ni una. En el cas present, al menys he “controlat” l’època pictòrica… “pas mal”. Mica en mica espero millorar.
    D’altre banda, les teves lliçons sovint incorporen aquelles conclusions de provincianisme ranci on, els protagonistes, en aquest cas jo mateix, conneixen millor el que s’ofereix a milers de quilòmetres que el que tens al costat de casa. Vols creuret que només he entrat un cop a Santa Àgata i que, per suposat, ni li vaig fer cas al retaule?
    Misèries Cinta, misèries
    Petons

    Pd. No sabia que en Pere Ramirez tenia aquests cops amagats

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  • el domingo, 19 de diciembre de 2021 a las 1:23 pm
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    Gracies Manel, per les teves gentileses. Es cert el que dius, ens enlluerna mes lo llunyá que el que tenim a prop. Segur que ho portem als gens i ha sigut la manera de que els humans féssim camí. Per un altra banda, els retaules medievals son mol semblants en tècnica i temàtica i es mol difícil d’endevinar l’autor, però Jaume Huguet era un bon motiu per parlar del Barri Gótic i si es presta, després de passejar pel mercat de Santa Llúcia, apropar-se a la capella de Santa Ágata.
    Ah! a Pere li ve de lluny el bon gust. Vaja pedegrí!
    Una abraçada.

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  • el lunes, 20 de diciembre de 2021 a las 7:18 pm
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    Muy interesante, Cinta, la lección de historia y de arte que has dictado desde tu entrada.
    Para ser sincero, diría aquello de que a la capilla de Sta Ágata he entrado aproximadamente……. “una o ninguna vez”….., o sea, que no he entrado nunca….
    Me uno a tus deseos de un paseo en grupo por el Barrí Gótic, visita a la capilla incluida. Sería fantástico !
    Te mando un fuerte abrazo y espero que este año los Reyes Magos se porten de manera especial contigo después del homenaje que acabas de hacerles.

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    • el lunes, 20 de diciembre de 2021 a las 7:37 pm
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      Gracias Gabi. La verdad es que les he hecho un poco la pelota a lo Reyes, pero me conformo con salud para todos. Buenas Fiesta y un abrazo muy fuerte.

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  • el martes, 21 de diciembre de 2021 a las 2:22 pm
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    Gracias Cinta por la explicación de un autor por mi desconocido. El retablo precioso y con de visitarlo.para cuando nos deje este virus que a este paso vamos a estar todos ya jubilados tendremos que recuperar los viajes pendientes….
    Un fuerte abrazo
    y a esperar los Reyes Magos a ver si pasan….

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  • el viernes, 24 de diciembre de 2021 a las 10:41 am
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    Cinta moltes gràcies per aquest passeig pel segle XV en el qual, com en altres ocasions, ens has fet d´ esplèndida guia. Ha estat molt il·lustratiu. Amb tu sempre aprenem coses noves, fins i tot de l’art més proper i imperdonablement desconegut per molts de nosaltres.
    Tampoc tenia notícies d’aquest parent llunyà “mañico”. Que petit és el món!
    Naturalment, m’apunto al passeig pel barri gòtic. “Retaules i cervesetes”. Quin bon pla!
    Un peto molt fort i que els Mags siguin generosos amb tots nosaltres. Salut!

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