GROENLANDIA. ISLA BLANCA





Groenlandia, la isla blanca del Ártico que despierta de su letargo invernal con la llegada del sol de medianoche.

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Isla de los hielos eternos que nos permite soñar contemplando sus pueblos inuit rodeados de glaciares.

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Groenlandia, en groenlandés “Kalaallit Nunaat”, se halla situada entre el océano Atlántico y el océano Glaciar Ártico. Una nación constituyente del Reino de Dinamarca, cuya capital es Nuuk y su idioma el groenlandés en convivencia con el danés. Sus habitantes son llamados inuits que significa “gente”, encontrando despectivo el apelativo de esquimal, que significa “comedor de carne cruda”.

Fue Erik el Rojo, un vikingo, quien sobre el año 982 tras ser expulsado de Noruega e Islandia exploró por primera vez estas tierras.

Podremos contemplar fascinados los vestigios de una época de convivencia entre las culturas inuit y vikingas, visibles mil años después en los idílicos pueblos granjeros de Qassiarsuk e Igaliku, áreas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Siendo uno de los lugares más remotos del planeta, se nos presenta como una tierra de ensueño pintada con las tintas más delicadas.

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El paisaje desde el aire es soberbio. Todo lo que alcanza la vista parece pintado de color blanco.

Sus casas son de materiales sintéticos y de vistosos colores para combatir el monocromático color blanco de sus hielos.

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Además del color, una cosa que fascina es descubrir una naturaleza intacta dispuesta a brindar espectáculos grandiosos. Naturaleza virgen en cambio continuo.

Icebergs de formas caprichosas y colores que salen a nuestro encuentro mecidos por el viento y las olas.

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Grandes glaciares con sus ríos subterráneos, mostrándonos la inmensidad de una naturaleza indomable y arrolladora.

Espectaculares meandros, con su forma serpenteada que tanto asombraba a los griegos y que rezuman poesía y danza.

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Podremos admirar “el Inlandis”, con su rugido constante del hielo más antiguo del planeta cayendo al mar.

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Navegación por el fiordo de Qooroop entre bloques de hielo y campamento en plena naturaleza, sintiéndonos diminutos en un entorno grandilocuente, escuchando el estruendo de los seracs o grandes bloques de hielo despeñándose en el glaciar.

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Admirar la fauna ártica: ballenas, focas, caribúes; navegar entre icebergs y conocer la cultura inuit es una experiencia única.

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El impresionante fiordo de Tasermiut una de las 10 maravillas del Ártico, rodeado de sus grandes paredes verticales junto a sus frentes glaciares, comprendiendo al instante porque lo llaman “La Patagonia del Ártico”.

Sueños de infancia de explorador espontáneo de un mundo aún por descubrir.

Mágicos témpanos glaciares a merced de la corriente, en un silencio majestuoso que te hacen sentir el placer de pisar el casquete polar.

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No podemos olvidar a las “Auroras Boreales”, que se asemejan a danzas celestiales.

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Un universo adornado con dibujos abstractos e insólitas figuras verdes y amarillas que aparecen y desparecen del firmamento para dejar paso a las siguientes. Conocidas por el pueblo inuit como batallas celestes o almas errantes de las jóvenes valquirias.

Viajar es una brutalidad. Nada es tuyo, excepto lo más esencial: el aire, los sueños, el mar, el cielo.

Invertir en viajar, es invertir en uno mismo.

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“Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas.”  H.M.

Pere Sánchez
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Pere Sánchez

Pere Sánchez. Metge. Apassionat dels viatges, el trekking, la lectura i la música. Gaudint de la vida amb família i amics. "Quan surts per fer el viatge cap a Ítaca, has de pregar que el camí sigui llarg, ple d'aventures, ple de coneixences. Has d'arribar-hi, és el teu destí.."

2 comentarios en «GROENLANDIA. ISLA BLANCA»

  • el lunes, 2 de noviembre de 2020 a las 7:25 pm
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    Sin duda viajar a las zonas polares, en este caso la región polar ártica, tiene que ser una de las más fascinantes aventuras que se puedan realizar. Me ha gustado tu relato, que más que una crónica al uso del devenir del viaje, ha sido una evocación poética, apoyada en las imágenes, de las maravillas que allí se pueden contemplar. Espero poder emularte pronto y ver y sentir en directo lo que nos has contado.

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    • el lunes, 23 de noviembre de 2020 a las 4:48 pm
      Enlace permanente

      Gabi, realment viatjar a aquesta zona polar, és convertir un somni en un poema.
      Un viatge que s’ha d’explicar des de el punt de vista de la lírica.
      Desitjo que un dia, com bé dius, ho puguis experimentar.
      Pere Sánchez

      Respuesta

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