EL FADO

Portugal, tan cerca y tan lejos. Tristemente nos llegan pocas noticias desde nuestro país vecino; parece que los medios de comunicación dan la espalda al Atlántico. Tampoco le hemos estudiado demasiado. ¿Seriamos capaces de nombrar a 10 personajes de su Historia y Cultura? Siempre he tenido la sensación de que los portugueses nos miran y nosotros no les correspondemos de igual manera. Para mí, cruzar esa frontera imaginaria ha sido sumergirme en un ambiente amable y encontrarme con gente de trato dulce y educado y con amor por su cultura y tradiciones. Y una de esas maravillosas tradiciones es el fado, palabra que viene del latín Fatum que significa “destino”. Es la expresión más conocida internacionalmente de la música portuguesa y en 2011 la Unesco le inscribió como integrante del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Tiene paralelismos con otros estilos populares como el tango y el flamenco, pero sin la fuerza expresiva de sus bailes, es un canto más íntimo e introvertido, en esencia ese “saudade” tan portugués.

El fado lo suele cantar una sola persona acompañada de la guitarra portuguesa, de doce cuerdas. Sus temas habitualmente son la melancolía, la nostalgia e historias cotidianas de los barrios humildes cargadas de fatalismo y frustración, aunque también les hay alegres. Existen documentos de su existencia desde 1838 y hay quien identifica su origen con los cantos de la gente del mar, inspirados en la soledad y el balanceo de los barcos. Se cree que nació en los barrios alrededor del puerto de Lisboa, quizás con influencias africanas y más lejanas aún, traídas desde las colonias.

La figura emblemática del fado ha sido Amalia Rodrigues (1920-1999) que decía: “el fado es una cosa muy misteriosa, hay que sentirlo y hay que nacer con el lado angustioso de las gentes, sentirse como alguien que no tiene ambiciones ni deseos. Una persona…como si no existiera. Esa persona soy yo y por eso he nacido para cantar el fado”. Amalia puso emoción y voz a grandes poetas portugueses como O’Neill, Manuel Alegre, Homem de Melo y Camoens.

Fernando Pessoa escribió: “El fado no es alegre ni triste(…) Formó el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin  tener fuerza de desearlo (…) Es la fatiga del alma fuerte…”

Hoy en día se puede escuchar el fado en restaurantes de los barrios antiguos de Lisboa (Bairro Alto, Alfama, Lapa o Alcántara) que suelen abrir solo por las noches. Después de cenar se baja la intensidad de la luz, se hace el silencio y hay que dejarse llevar por esas voces íntimas y dulces.

“El Fado” es también el título de un cuadro (ver foto principal de la entrada; óleo sobre tela 150 x 183) que se exhibe en el Museo de la Ciudad de Lisboa y que al encontrarlo me sedujo. Así he conocido a su autor, José Malhoa (Caldas de Rainha, 1855 – Figueiro dos Vinhos 1933), pionero del movimiento artístico del naturalismo en Portugal. Creo que merece la pena conocer su obra.

José Malhoa comenzó sus estudios de Bellas Artes a los doce años, destacando por sus facultades y calidad artística. Formó parte del grupo de Leao, una tertulia de artistas portugueses que se reunía en la cervecería León de Oro de Lisboa entre 1881 y 1889, responsable de la difusión y el éxito de la pintura naturalista de Portugal. Pintó principalmente escenas de género con sujetos a menudo populares como Los borrachos (1907) y El fado (1910). En una época en que nacieron tantas corrientes pictóricas innovadoras, Malhoa se mantuvo toda su carrera fiel a su estilo, aunque en algunos de sus cuadros añadió detalles impresionistas, como en Otoño de 1910

Realizó numerosas exposiciones en diferentes ciudades portuguesas y del extranjero, como Madrid, Paris y Río de Janeiro y fue el primer presidente de la Sociedad Nacional de Bellas Artes portuguesa.

En su localidad natal, Caldas de Rainha, se creó un museo con su nombre en 1933, año de su fallecimiento.   

Os muestro alguno de sus cuadros. Para ver más podéis pinchar este enlace ¿A ver qué os parecen?

Los borrachos (1907); óleo sobre tela, 150 x200. Museo José Malhoa. Caldas de Rainha. Portugal

Taller del artista (1894); óleo sobre tela, 93 x 127. Museo de Arte de Sao Pablo. Brasil.
Playa de las Maças (1918); óleo sobre madera, 69 x 87. Museo del Chiado. Lisboa.
Cinta
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Cinta

Neuròloga amb desig de gaudir i d'aprendre amb i dels amics.

10 comentarios en «EL FADO»

  • el sábado, 16 de enero de 2021 a las 8:40 pm
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    Tienes razón Cinta, el vecino peninsular y es como mínimo bastante desconocido ( por cierto que tengo un par de escapadas por esas tierras de las que antes o después habrá relatos que irán a parar a la sección de Passejant pel Mòn…., aviso ! )
    Que bonito el fado. Yo tengo esa música y a veces la pongo…., melancólica, sugerente, romántica, dulce, para relajarse y dejarse llevar por el momento….. Me ha encantado el segundo vídeo Youtube de Dulce Pontes con Lidia Pujol ( una artísta “fuera de circuitos” ) y Maite Martín, a la que sigo mucho ( boleros, flamenco..).
    Muy interesante también descubrir al pintor Malhoa…., ni idea, pero realmente cuadros bonitos los que nos has colgado en el artículo.
    Un abrazo Cinta

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    • el lunes, 18 de enero de 2021 a las 7:05 pm
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      Gracias Gabi. Apetece escuchar fados en una tarde lluviosa, verdad? Conocía a Dulce Pontes, pero con este video he descubierto a Lidia Pujol y a Maite Martín. Ya buscaré otras canciones suyas.
      Estoy deseando saber de tus recorridos por Portugal. No tardes!! Un abrazo.

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  • el domingo, 17 de enero de 2021 a las 1:46 am
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    M’agradat recordar amb aquest article, un viatge que vaig fer recorrent bona part de Portugal als anys 80. Vaig gaudir d’aquell món i de la seva cultura rural i urbana. Semblava que aquella societat estigués 50 anys enrera de la nostra.
    Recordar el Fado avui, i haver-lo gaudit en aquella època, evoca altra vegada aquell sentiment d’estar vivint un agradable somni en una terra trista i melancòlica.
    Sempre he pensat amb la similitud del Fado i l’Habanera, de fet comparteixen el mateix sentiment de melancolia i anyorança.
    Les pintures que proposes, realment mereixen una gran admiració pel seu naturalisme i realisme tant ben expresat. “Els borrachos”, representa una escena cotidiana que reflexa la part social més marginada i pobre, el Portugal més profond. Obra digna d’admirar.
    Cinta, com diuen en portuguès :
    Muito obrigado.

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    • el lunes, 18 de enero de 2021 a las 7:20 pm
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      Pere, jo també he tingut la sensació de tornar a temps enrere quan he viatjat per Portugal; menys l’última vegada fa 4-5 anys. Mes que per els antics edificis (que per sort han conservat en lloc de substituir-los per aquests panels moderns tant horrorosos) o la moda del vestir, crec es per la manera educada i reposada de la gent, un temps mes lent i l’enyorada cortesia.
      També coincideixo amb tu en la semblança del fado i l’habanera. Son cants de gent del mar, de melancòlica solitud.
      Gracies i una abraçada.

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  • el domingo, 17 de enero de 2021 a las 6:44 pm
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    Cinta, m’ha encantat aquesta entrada. Has combinat admirablement música, pintura i cites bibliogràfiques i tot plegat han enriquit aquesta aportació musical que, he de dir, probablement, és la que més he gaudit des que fas aquesta meravella de secció. I si he gaudit amb la teva proposta, llegir el vers o el text de Pessoa, m’ha colpit l’esperit: “el Fado és la fatiga del alma fuerte”
    Buff! quina bellesa. Sensacional.
    Manel

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    • el lunes, 18 de enero de 2021 a las 7:32 pm
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      Manel, m’alegro de que hagis gaudit amb el fado i que destaquis les paraules de Pessoa, perquè amb una frase curta de paraules contradictòries, feblesa i força, fa una descripció meravellosa del ànima portuguesa. Tens raó, quanta bellesa es pot crear amb unes lletres, unes notes i uns colors! Gracies i una abraçada.

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  • el lunes, 18 de enero de 2021 a las 1:24 pm
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    Moltes gràcies Cinta pel teu escrit tan complet i ben documentat com sempre acostumes…. els gaudeixo molt! També aquest, sobre el fado i el païs veí, Portugal. M’ha impactat la descripció que Amàlia Rodriguez fa del fado …”sentirse como alguien que no tiene ambiciones ni deseos”…”Una persona…como si no existiera”… És realment trist aquest sentiment…!!!
    Respecte al José Malhoa, pintor des dels 12 anys que mostra el seu ofici amb escenes de gènere, m´ha agradat, va ser un bon pintor, i la seva faceta impressionista m’ha agradat molt. També que al cap d’un any de morir ja tingués un museu al seu poble per mostrar la seva obra…!
    Una forta abraçada i fins la propera!!!
    Cris

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  • el lunes, 18 de enero de 2021 a las 7:42 pm
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    Hola Cristina! Estic amb tu, les paraules de l’Amalia Rodrigues son tràgiques, però he llegit alguna cosa de la seva biografia i va tenir una vida enrevessada.
    Em sembla molt bona la teva observació de la rapidesa amb que es va crear el museu de José Malhoa, al seu lloc de naixement i el mateix any de la seva mort. De vegades es tarda massa en recordar a la gent que ho val. Una abraçada

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  • el lunes, 18 de enero de 2021 a las 11:56 pm
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    Que recuerdos me han venido con tu entrada Cinta,
    Estuvimos Natalia y yo hace unos años en Lisboa ( de novios, es decir, solos) y una noche nos la reservamos para ir a un restaurante que nos aconsejaron en el hotel, donde se comía el mejor bacalao a la portuguesa y se tocaba el mejor Fado de Lisboa, y la verdad es que comimos super bien y luego tuvimos un espectáculo de Fado que hizo que aquella noche en el hotel fuera mágica.
    Andrea, se va a ir 10 meses a Oporto en setiembre con una beca Erasmus y seguro que uno o dos viajes haremos para ir a verla. Sería buen momento para disfrutar de nuevo de la magia que vivimos, aunque con el crío igual lo que tendremos que hacer será algún truco de magia para que desaparezca. 🙂

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  • el jueves, 21 de enero de 2021 a las 8:43 pm
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    Estupenda perspectiva la de Oporto, Max! Si buscais hospedaje, nosotros estuvimos hace 4-5 años en un apartamento muy agradable y bien situado, aunque igual tu hija, viviendo allí, te aconseja mejor.

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