Chips biomédicos implantables. 5 curiosidades

¡¡Ponme una de chips con patatas!!

Hace días, estando en el hospital sufriendo un montón de pinchazos en el dedo para controlar mi glucosa en sangre, pensé en lo siguiente “porqué no podría existir algún dispositivo, chip o algo que midiera mi nivel de azúcar en la sangre sin necesidad de los pinchazos y me vinieron a la cabeza los miles y miles de diabéticos que deben de sufrir a diario en casa o en los hospitales con esas malditas micro agujas que solo te sacan una gota de sangre para el control.

Afortunadamente esa historia ya pasó, pero me dejo en el pensamiento la cuestión que ha sido el motivo de esta entrada.

No soy experto ni conocedor de lo que hablo, pero mi curiosidad me ha llevado a recopilar esta información y brindárosla para vuestro conocimiento que seguro ya lo tenéis, pero por si acaso.

Vamos a ver 5 curiosidades y a entrar en el fondo de la cuestión.

Espero que os guste y os deje con esa curiosidad con la que a mí me dejaban cada vez que venían a controlar mi azúcar.

1.- ¿Que es un chip?

Esta sería la primera pregunta que nos haríamos al leer el título de esta entrada.

Pues bien, un chip (definición de cualquier diccionario técnico) es un Circuito electrónico de material semiconductor, especialmente silicio, en forma de cubo minúsculo, que, combinado con otros componentes, forma un sistema integrado más complejo y realiza una función electrónica específica.

Laboratorio Biomédico en un chip. Fuente: Ingbiomedica.com

2.- ¿Para que sirve un chip?

Básicamente para almacenar mucha información mediante ese circuito integrado (CI) dentro de una cápsula, a veces, del tamaño de un grano de arroz.

Estos chips, insertados en el cuerpo humano, pueden programarse para realizar varias funciones; en una empresa pueden usar para que los empleados fichen, para que compren en las máquinas de vending o abrir las puertas de sus oficinas. A nivel particular, se pueden usar para desbloquear el teléfono y darle algunas instrucciones o desbloquear un ordenador.

Por ejemplo, la compañía de ferrocarriles suecos, SJ, ofreció a sus usuarios la posibilidad de leer mediante NFC el chip (si lo llevan implantado), donde va su identificación de usuario y la información del saldo que tiene para viajar. Hasta 3000 personas usaron este servicio, si bien es cierto que actualmente, SJ no lo está continuando.

Se pueden usar para sustituir las tarjetas de transporte o incluso las tarjetas de crédito. Samsung ya vende cerraduras electrónicas que funcionan con este tipo de chip para personas. También pueden emplearse para limitar el acceso a diferentes niveles de información en una empresa.

Podemos llevar nuestra tarjeta de visita digital en el chip para que cuando lo pasamos por el móvil con NFC de un nuevo contacto, se abre nuestro perfil de Linkedln. Y quizás en el futuro podamos llevar nuestro DNI o nuestro pasaporte en él. También podría llevar nuestros datos médicos y resultar útil en caso de emergencia, con un solo escaneo, ya tendrían toda la información médica necesaria en el hospital o avisar de los niveles de glucosa de un diabético, por ejemplo (aunque para este último haría falta incluir sensores).

3.- ¿Cómo se hace un chip?

Los chips se hacen creando minúsculos patrones en un disco de silicio de 12 pulgadas, empleando en parte un proceso llamado fotolitografía y depositando capas ultra delgadas de material.

Hace justo 15 años, la compañía estadounidense Freescale desarrolló el primer ‘chip’ capaz de almacenar información ‘como si fuese un disco duro’. Han bautizado esta tecnología como ‘magnetoresistive random-access memory’ (Mram) y ya los han fabricado con una capacidad de almacenamiento de 4 Mb.

Fuente: El mundo

4.- ¿Que es la Biomedicina?

Biomedicina es un término que engloba el conocimiento y la investigación que es común a los campos de la medicina.

La biomedicina se relaciona con la práctica de la medicina, y aplica todos los principios de las ciencias naturales en la práctica clínica, mediante el estudio e investigación de los procesos fisiopatológicos, considerando desde las interacciones moleculares hasta el funcionamiento dinámico del organismo a través de las metodologías aplicadas en la biología, química y física. (fuente: Wikipedia)

5.- ¿Qué es un chip en humanos?

Para las mascotas es obligatorio llevar un microchip para ser localizadas en caso de que se pierdan.

En Suecia, ya ha llegado el concepto de microchips para humanos.

Es un dispositivo muy pequeño que guarda datos personales, como factor y grupo sanguíneo, detalles de contacto, historial médico, entre otros

Video. Haz clic en la imagen

Con estas 5 primeras curiosidades resueltas llegamos al fondo de la cuestión: Los Chips implantables en humanos y con ello a una pregunta futurista o de actualidad.

# ¿Tienen futuro los chips implantables?.

En 2012, la FDA permitió la comercialización del VeriChip, un chip implantable con fines médicos del tamaño de un grano de arroz.

El microchip se inserta bajo la piel con una jeringa en un procedimiento que dura menos de 20 minutos y no deja puntos de sutura. En silencio y de forma invisible, el chip latente almacena un código que libera información específica del paciente cuando un escáner pasa por encima.

El VeriChip en sí no contiene registros médicos, sólo los códigos que se pueden escanear y revelarse en la consulta de un médico o un hospital. Con ese código, los proveedores de salud pueden desbloquear una base de datos segura que contiene información médica de esa persona, incluyendo las alergias y el tratamiento previo. La base de datos electrónica, no el chip, se actualizará con cada visita médica.

Para proteger la privacidad del paciente, los dispositivos deben revelar sólo la información médica vital, como el tipo de sangre y reacciones alérgicas, necesaria para que el personal de salud pueda realizar su trabajo.

Pero otro de las grandes aplicaciones de los chips implantables (aparte de la consulta del historial médico online) será la monitorización constante de parámetros fisiológicos tan importantes como el nivel de glucosa en sangre. O en realidad para monitorizar cualquier cosa que puedas imaginar.

Por ejemplo, investigadores de Taiwan crearon hace pocos sensores implantables en los dientes que pueden transmitir información a través de Bluetooth. El objetivo es transmitir información relacionada con los hábitos orales: hablar, masticar, fumar…

¿Son seguros estos implantes? Los riesgos médicos potenciales incluyen la migración bajo la piel, la formación de protuberancias de tejido, como quistes, alrededor del chip o la aparición de una respuesta autoinmune (hay que tener en cuenta que se trata de cuerpos extraños dentro del organismo). Algunos observadores temen la posible pérdida de la privacidad y el uso indebido de los registros médicos podrían superar los beneficios traídos por el uso de chips en humanos.

Científicos del CSIC y el CIBER han desarrollado un dispositivo que combina microelectrónica y microfluídica para reproducir las condiciones de las barreras celulares y poderlas monitorizar.

Tiene aplicación en experimentación con nuevos fármacos diseñados para atravesar barreras celulares, como los fármacos para tumores cerbrales o enfermedades neurodegenerativas.

Acceder a la noticia completa aquí

Fuente: CSIC

No dejamos de leer noticias referentes a los chips biomédicos implantables. Cada vez más sofisticados y con más capacidad de generar información utilizando nano tecnologías y sensores biomédicos.

Fuente: La vanguardia

Pau Adelantado (Barcelona, 1982) acerca el smartphone a su mano izquierda, y al cabo de unos segundos se enciende una luz led naranja entre el pulgar y el índice de su mano. Él es una de las cuatro personas en España –tres están en Barcelona– que se ha implantado en el cuerpo un chip NFC (near field communication, por sus siglas en inglés). Se trata del mismo componente que encontramos en las tarjetas contactless , los teléfonos inteligentes, y en las pulseras de acceso al gimnasio.

El NFC es una evolución de la tecnología RFID que se usaba para implantar chips a las mascotas. Ahora mismo, hay varios modelos disponibles en el mercado, entre los que la única diferencia es el tamaño, por tanto la capacidad de almacenaje, y la complejidad de la intervención para implantarlo.

¿Tú qué opinas?

¿Te implantarías un microchip biomédico? ¿Te imaginas un chip con inteligencia artificial?

Déjame tus comentarios, seguro que aportarán luz a la comunidad.

Max
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Max

Hola soy Max, médico cirujano jubilado (ya era hora) con ganas de dedicarme a mis hobbies, si el tiempo me lo permite, que no hay mucho. El mar, la música, el internet, la tecnología, mis amigos, mis amigas y mi familia (lo primero claro). Ayudo en las cosas técnicas de La Púa Web.

5 comentarios en «Chips biomédicos implantables. 5 curiosidades»

  • el domingo, 18 de julio de 2021 a las 7:02 pm
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    Max, me admira tu capacidad científica y la curiosidad que te genera. Te preguntas cosas y nos planteas retos que a mi jamás se me ocurrirían; a pesar de que ya están allí, llamando a la puerta, yo ni siquiera les he oido ni visto llegar. Me parece muy interesante tu información sobre los “chips”: Realmente pueden ser de gran ayuda, aunque como en otros avances tecnológicos siempre se plantea el problema de la protección de datos. A ver quien será el primer Mr o Ms Chip entre nosotros (jajaja).
    Gracias por incitarnos a conocer lo que se nos avecina con tanta facilidad y precisión.
    Un abrazo.

    Respuesta
    • el viernes, 23 de julio de 2021 a las 2:05 pm
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      Gracias Cinta por tus palabras.
      Como bien dices todo esto me genera mucha curiosidad y a raíz de soportar cada ciertas horas el pinchacito, pensé en todo ello.
      Realmente la ciencia avanza sin que nos demos cuenta de ello y cuando piensas en algo y lo buscas ya está hecho o en vías de creación.
      Creo que vamos hacía una sociedad y una comunidad de humanos, espectros, humanoides o como quieras llamarlos que imparablemente se dibuja “todos implantados”.
      De momento estamos limpios de chips….pero tiempo al tiempo. 🙂

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  • el miércoles, 21 de julio de 2021 a las 7:56 pm
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    Este tema de los microchips implantables en humanos parece de ciencia ficción. Es hablar de ello y enseguida imaginamos sociedades distópicas (como de las que hablaba Maite recientemente en la sección de Literatura).
    Pero personalmente pienso, y más después de leer tu interesante artículo Max, que, dado que la posibilidad técnica ya existe y es relativamente sencilla, en el futuro, en cuanto se superen los problemas legales y sobre todo los justificados prejuicios que genera, es muy probable que – al menos en el primer mundo- bien la empresa privada o algun ente público puedan decidir recomendarnos su uso en algunos ámbitos, con fines biomédicos u otros (control del personal en empresas, aduanas, etc..).
    Recuerdo, a modo de curiosidad, que una de las primeras veces que escuche hablar de microchips en nuestro entorno cercano, fue en los años 80. La discoteca Otto Zutz de Barcelona les ofrecia a sus clientes asiduos la posibilidad de implantarse un microchip a modo de pase de entrada y para abonar las consumiciones sin tener que llevar consigo tarjetas bancarias, ni dinero en efectivo. ¡Que peligro! Nunca estuve en el Otto Zutz, así que desconozco más detalles del tema, pero recuerdo que en aquel entonces me impactó verlo tan cerca.
    Ojala el día que lleguen – que llegaran aunque algunos no lo veamos – sea con fines biomédicos o similares. Porque uno tiene una tendencia a imaginar distopias patriarcales muy feas, en las que, con fines menos altruistas, podriamos precisar ir todos con microchips implantados “por nuestro propio bien” como los perros.
    Pere R.

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    • el viernes, 23 de julio de 2021 a las 2:20 pm
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      “Como los perros”
      Pienso que ese es nuestro futuro como sociedad y tu lo has descrito muy bien en tu comentario.
      Fíjate que ya en los años 80 se querían utilizar dispositivos que dentro de nuestra dermis almacenaran la información suficiente como para darnos acceso a una disco o a pagar unas birras.
      Cierto es que con fines biomédicos la cosa cambia, pero no deja de ser inquietante pensar que estaremos controlados al milímetro tanto geolocalizados como medicalizados.

      Imagínate un marcapasos que, a parte de regular los impulsos del corazón a un ritmo determinado, estuvieran conectados con una central de alarmas y avisaran de cualquier suceso cardiaco que no fuera el normal propio de cada individuo y que desde esa centralita se comunicaran con el afectado por smartphone o directamente desde el marcapasos y diera aviso a una unidad móvil medicalizada que llegaría a la posición exacta sin que nadie fuera capaz de percatarse del hecho en si.
      Pues imagínate un biochip implantable que avisara de una arritmia o infarto.
      Eso seguro que salvaría muchas vidas.

      La ciencia ficción que vemos a veces en las películas se suelen hacer realidad al cabo de unos años, porque la mente humana si piensa una cosa seguro que la puede desarrollar y si no ahora (por falta de tecnología) en un futuro seguro que si.

      Gracias por tu aportación

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  • el miércoles, 28 de julio de 2021 a las 11:09 am
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    Coincido con Cinta y Pere R respecto al interesantísimo tema al que hoy aludes.
    Admito que, yendo ya de bajada (64a) me miro el tema con una cierta distáncia, no obstante sería tonto cerrar los ojos a las enormes posibilidades que, en positivo, podrían aportar los chips implantables con información médica o, como ejemplificas, chips de control médico en situaciones de necesidad de monitorización durante la vida diaria.
    En cualquier caso, sospecho que hay mucha tecnologia que no pasaría un riguroso proceso evaluatorio de coste-beneficio. No te parece?

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