21 días entre la vida y la muerte

Esta historia que os voy a contar es real y tiene nombres y apellidos

No os los voy a decir porque de todos son conocidos

Es una historia de amor y sufrimiento que nos ha tocado pasar

Y afortunados que somos porque de momentos os la podemos contar.

# 21 días entre la vida y la muerte

Todo comenzó con una llamada….

– Hola Natalia, dime

hola cariño, mira, resulta que el equipo médico de la Residencia que yo llevo, junto con bastante personal, ha dado positivo en coronavirus.

– vaya, y eso?

parece que un ingreso del exterior ha sido el causante de la infección y están los abuelos y abuelas sin atención y sin cuidados.

– Uff!! Pero eso es muy fuerte, no?

si, muy fuerte. El jefe me ha dicho que la Generalitat ha intervenido la residencia y que se hará cargo el Pius Hospital a través de la Fundación Vilaniu y que un equipo nuevo de profesionales deberá hacerse cargo de toda la residencia.

– y tu?, que…

Pues que yo, como soy la que está al cargo farmacéutico  de la residencia y como soy la que mejor la conoce y a sus residentes…

– que…

Que me han propuesto que sea yo la sanitaria, si quiero claro,  que se haga cargo de todo el equipo nuevo y que entremos a trabajar de inmediato. Esta tarde me han convocado en el Hospital, estarán la gerencia, mi jefe y alguien de la Generalitat para tratar de crear un plan asistencial…y…

– y eso que quiere decir? , que tendrás que ir a trabajar cada día a la residencia?

si, pero no podré ir a casa por riesgo de contagiaros al niño y a ti, buscarán un hotel cerca.

y cuanto tiempo durará?

no lo saben, depende de cómo vayan las cosas, pero será largo.

– bueno, pues ya sabes lo que tienes que hacer, es tu profesión, ¡pero te pido una cosa!, solo una, protégete, porque si caes tu, el niño y yo nos quedamos solos.

descuida, me protegeré.

– y donde estás ahora?

acabando la consulta, vendré y me haré una maleta antes de ir a la reunión porque esta tarde ya tendremos que actuar.

– muy bien, tu hijo y yo te esperaremos en casa estará bien cuidado.

– lo se, gracias.

Esa llamada, tal día de marzo en la tercera semana me pilló bastante desprevenido, no por la que estaba cayendo sino por la organización de quedarme a solas con el niño sin poder salir de casa a excepción de lo urgente, trabajo y compras. Pensé en uno de mis hijos mayores que estaba confinado en casa de su madre y que me podría hacer las compras y aquello que necesitara. Lo llame y me dijo que no habría problema, que cuando necesitara algo que lo llamara, lo que me dejo bastante tranquilo, aunque aumentaría su riesgo al moverse por los supermercados, pero, su ayuda, era necesaria y vital para mi.

No pude dejar de pensar durante todo el día en muchas cosas, en ella, por el riesgo que asumía yéndose a trabajar en la residencia donde casi la mitad del personal y residentes se había contagiado, pero que no le podía decir, por egoísmo mío, que no fuera.

Era su trabajo, conocía perfectamente a todos los residentes ya que junto con la doctora de la residencia trabajaban un par de días a la semana organizando las medicaciones de los abuelos y ayudándola en las patologías que eran de cuidados del médico de cabecera, que era ella.

También pensé mucho en el niño, 2 años y medio son difíciles de llevar sin una madre a su lado porque aunque pequeño, ya sabe perfectamente quien es cada uno de nosotros y que papel jugamos con él.

Me hice la idea de no salir para nada al exterior y menos acompañado. Era una cuestión para tomársela muy en serio viendo como iban sucediéndose los acontecimientos y oír cada día el número creciente de contagios y el aumento de los pacientes que ingresaban en las UCIS y fallecían a causa del maldito virus.

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El Pais 25 de marzo de 2020
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DÍA 1. La entrada

– Hola cariño,

– hola… espera un momento, Hugo!! la mama!!

– hola mama, donde estas?

– estoy con los abuelos cariño y tu? Como estas?

– cuando vas a venir?

– pronto cariño

– estas en el hospital?

– no, con los abuelitos

– venga Hugo dale un besito a la mama

– muaaa

– adiós amor. Cuida mucho al papa

– ya se ha ido, lleva todo el día queriendo luchar… es incansable

– y tu?

– yo estoy rendido, es agotador. Pero es lo que hay. Cuéntame tu

– pues no te puedes imaginar como está todo. He reunido a todo el personal y al equipo asistencial para hablarles de como vamos a actuar y como vamos a repartir las tareas tanto de cuidados como asistenciales. Vamos a hacer todos de todo.

– que ambiente se respira?

– hay mucho miedo, ya se ha contagiado mucho personal y el que queda está muy cansado, llevan dos días sin descansar, suerte que hemos llegado nosotros.

– ya estás en el hotel?

-si, hace un rato que hemos llegado, llevamos desde las 8 de la mañana sin parar, casi no hemos ni comido. Ahora nos van a dar de cenar en unas bandejas de un catering, porque la cocina del hotel está cerrada. El hotel solo está abierto para nosotros.

– y cuanto equipo habéis entrado nuevo?

– en total aquí somos unas 30 personas, entre asistenciales y cuidadoras básicamente. Mañana vendrán 2 minibuses para llevarnos a la residencia y así no tener que coger nuestros coches.

– bueno, pues a cenar y a dormir que mañana será un día duro, me lo huelo

– si, lo será. Haré una clasificación de todos los abuelos para ver en que situación se encuentran.

DÍA 3. La impotencia

– hola

– uy que te pasa?

– fatal, fatal

– y eso? Te encuentras mal o que              

– no, fatal los residentes, he dejado a 3 con fiebre y no sé si los veré mañana

– vaya, si que están jodidos

– no, si no están fastidiados, pero esto va muy rápido y mañana igual ya no están

– pues si que vamos mal

– y el niño? Que hace?

– ya está dormido, te ha esperado un buen rato, pero la hora que es ya no ha aguantado y se ha quedado dormido.

– es que hay mucho trabajo y no podemos marchar antes dejándolo todo como está.

– ya, pero llevas más de 14 horas trabajando seguidas, os va a dar algo

– estamos todos igual, hemos hecho un buen equipo y vamos haciendo mucha faena que cuando la ves acabada te llenas de alegría. Hemos bañado a todos los residentes. Hoy a sido día de baño y aseo

– y les ponéis colonia? Jajaja.           

– claro, así están mucho mejor, el aspecto es de salud, aunque he tenido que poner 2 palomitas, pobres, no creo que mañana estén.

– bueno, fuera bromas

– si si, no estamos para bromas

– y las familias?

– hago un trabajo de llamadas, personalmente, a los familiares, quiero darles yo toda la información sobre como están y si están mal explicarles que vamos haciendo en cada caso.

– sobre todo cuida a las familias, llámalas, que oigo por las noticias que se quejan mucho de que no tienen información y eso no está bien, genera muy mala imagen

– no te preocupes, hemos establecido un plan de acción con enfermería y las cuidadoras que me van pasando toda la información de los residentes por si hay novedades y me he hecho un cuadro de residentes y familias con teléfonos y cuando y como los voy llamando. Están muy agradecidos por lo que hacemos.

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DÍA 7. El desaliento

– Que te pasa?, estas llorando?

– no hay derecho, llevamos una semana aquí encerrados trabajando sin parar y porque no he rellenado un papel para el trabajo me lo echan en cara

– mira, que les den, tu haz tu trabajo que es mucho más importante que un papel, que lo rellenen ellos

– encima hoy ha sido horrible, no te digo los residentes que se han marchado porque te quedarías helado. Estoy agotada, no tengo fuerzas para seguir

– si hombre!!, tu aguantas hasta el final. ¿Quien va a ir ahora tal y como está la cosa?

– tienes razón, el equipo, de baja todavía, no puede presentarse a trabajar, tiene que hacer toda la cuarentena y algunos no están todavía bien.

– sobre todo, cuídate y protegeros, que si caéis los que habéis entrado no querrá ir nadie más

– ayer tuvimos una reunión con los jefes, están muy satisfechos con el trabajo que estamos haciendo, tienen información desde la Generalitat, las familias y el Ayuntamiento y aunque los números están mal, nuestro trabajo se está haciendo muy bien

– bueno, eso os servirá de estímulo para seguir y acabar vuestra faena hasta que vuelva el equipo habitual

– si, es un estímulo muy grande, estamos mentalmente fastidiados, vemos que nuestro trabajo va muy lento y los abuelos que se ponen malos van muy mal

– has cenado?

– no, hoy no tengo ganas de nada, me voy a tomar algo para dormir, llevo 3 días que apenas duermo, pienso en todo una y mil veces. No se me va de la cabeza lo que está pasando.

DÍA 12. La esperanza

– Hola

– hola, hoy nos han dicho que vamos a hacer PCR a todos los residentes para así tenerlos clasificados y poder tener pautas para los que están mejor y para los que están peor

– los habéis separado no?

– claro, eso fue una de las primeras tareas organizativas que tuvimos que hacer, sectorizarlos y aislarlos en función de sus síntomas y sospechas de estar o no contagiados. La semana que viene empezaremos con las PCR

– que pronto llamas

– si, hoy viene la alcaldesa a cenar con todo el equipo

– muy bien, pues aprovechar y explicarles todo como lo vais llevando y sobre todo lo que haces con las familias, que seguro que a ella le deben de llegar noticias

– Hugo!! La mama

– hola mama

– hola cariño, como estas?

– donde estas?

– estoy en un hotel con los abuelitos

– vas a venir?

– no cariño, pero vendré muy pronto, cuando estén curados vengo

– vale

– como te portas con el papa?

– dile a la mama que hacemos por las tardes

– aplaudimos en el balcón

– ah si?… que bien, no?

– si, cuando oye a los vecinos aplaudir, me dice: papa, los aplausos… jajaja y salimos corriendo al balcón a aplaudir. Nos saludamos entre todos, es muy fuerte, hay un montón de vecinos en los balcones, y saludamos a la abuela de al lado…

– bueno, me voy a duchar y a cenar

– venga, cuídate.

DÍA 15. El reencuentro

– Hola, que pronto llamas

– si, hoy he venido con mi coche porque a primera hora he tenido que ir al hospital a hacerme una PCR y ahora ya tenemos todo mejor controlado, paso por casa si quieres para ver a Hugo

– muy bien, se pondrá muy contento

– te aviso y bajáis.

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Encuentro de madre e hijo
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DÍA 20. la vuelta a casa

– Hola, ¿que? ya vienes?

– si, mañana el equipo habitual tiene programado su entrada o sea que si no falla nada vendré

– por fin!!

– si, 21 días entre la vida y la muerte

– que tristeza por los residentes que se han marchado, pero que alegría por saber que todos los que quedan están bien y que todos podréis ir a casa sin medidas

– la verdad es que hicimos un trabajo en equipo muy seguro, con protecciones desde el primer momento de nuestra entrada y que nadie de nosotros se haya contagiado dice mucho de como lo hemos llevado.

– debes de estar muy satisfecha por lo que has hecho

– si, y tu también de como lo has llevado y cuidado de nuestro hijo

– no lo vamos a olvidar nunca

– no y espero que esto no vuelva a suceder.

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Esta historia que os he contado es real y tiene nombres y apellidos,

Es una historia de amor y sufrimiento que nos ha tocado pasar,

Y afortunados que somos porque de momentos os la podemos contar.

La historia de Natalia y el equipo que renovó a los profesionales sanitarios y cuidadores que se contagiaron durante el mes de marzo y que obligó a la GenCat a intervenirla dió lugar al capítulo “Després de la llenya”, Natalia Aguilera, metgessa d’atenció primària al CAP Doctor Sarró de Valls. Pág 63-78 del libro de Benet Iñigo Essencials, de la editorial Grup 62.

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El impacto que supuso la intervención de la Residencia de Valls por la Generalitat hizo que el programa del Matí de Catalunya Ràdio que dirige Monica Terribes se desplazara a Valls para entrevistar a las protagonistas de 3 residencias una de ellas donde estuvo Natalia y su equipo trabajando. ( se realizó una semana después de salir).

Para escuchar la entrevista clicar aquí desde min 00:00 hasta min 07:00

Este año la Marató de TV3 realizó un reportaje de la Historia de Natalia y como vivió su experiencia durante 21 días en la Residencia Ballus, intervenida por la Generalitat.

Max
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Max

Hola soy Max, médico cirujano jubilado (ya era hora) con ganas de dedicarme a mis hobbies, si el tiempo me lo permite, que no hay mucho. El mar, la música, el internet, la tecnología, mis amigos, mis amigas y mi familia (lo primero claro). Ayudo en las cosas técnicas de La Púa Web.

27 comentarios en «21 días entre la vida y la muerte»

  • el sábado, 26 de diciembre de 2020 a las 10:07 am
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    No me importa confesar que se me han saltado las lágrimas. Impresionante testimonio magníficamente relatado y transcrito. Da gusto recordar a través de este tipo de vivencias el porqué quisimos un día ser médicos. Viva la Medicina de verdad y mi más sincera felicitación por tener médicos y amigos como Natalia

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  • el sábado, 26 de diciembre de 2020 a las 10:43 am
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    Gracias Pepe!
    Recuerdo como si fuera ayer el día en el que acabas la carrera y pronuncias de forma simbólica un juramento hipocrático… Nunca se planteó en mi vida profesional situaciones en las que ese juramento cobrara tanta realidad y necesidad de ser cumplido. Mi objetivo al entrar siempre fué claro, estar o marchar pero con toda la dignidad merecida y para ello trabajé duramente durante esos 21 días. Todavía se deslizan lágrimas por mis mejillas al recordarlo pero con un inmenso orgullo de sentir que cumplí el objetivo.
    Estoy segura que todos haríamos lo mismo!

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  • el sábado, 26 de diciembre de 2020 a las 11:08 am
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    Los amigos conocemos la historia perfectamente. El otro día, después del reportaje que hicieron en TV3, en La Marató, ya comenté en el grupo de watsapp…., no me quiero repetir mucho…, pero es que pone los pelos de punta. Una vez más, felicitaciones a Natalia, extensivas a tantos y tantos profesionales que se han entregado en cuerpo y alma, más allá de la mera obligación profesional, ante el problema que nos desborda.
    A tí Max te felicito por este reportaje que nos has dedicado en Puaweb, ha sido fantástico y además ayuda a que todavía entendamos más y mejor lo que habéis pasado, desde el punto de vista personal, Natalia, Hugo y tú.
    Muchos abrazos para los tres.

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    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:37 pm
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      Gracias a vuestros comentarios TODOS!!!
      Estoy leyendo y me emocionan vuestras palabras!!
      Debo confesar (bueno, creo que lo sabeis) que estar al lado de Max, su apoyo incondicional y que estuviese al lado de Hugo hizo fácil el proceso de estar fuera todos esos días.
      También comentar que tiene un don para escribirlo y emocionar de nuevo a todo aquél que lo lee… es el mejor!!! que os voy a decir yo!!

      Mil gracias de nuevo

      Respuesta
  • el sábado, 26 de diciembre de 2020 a las 11:19 am
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    Buff! Natalia quina experiència!
    Només volia reiterar la meva admiració i el meu agraïment. Bé i no tan sols això, que ja en seria prou, sinó també l’orgull que ens representis com a col·lectiu.
    Gràcies per la teva entrega i dedicació, gràcies per ser metge.
    Manel

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    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:38 pm
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      L’orgull el meu de tenir-vos tant a prop i que dieu coses tant boniques!!!
      De veritat que el mèrit és compartit perquè tots i cadascú de nosaltres fariem el que calgués en una situació així!!!

      Gràcies

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  • el sábado, 26 de diciembre de 2020 a las 1:16 pm
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    Natalia, m’emociona llegir i veure el teu testimoni. Duríssima la tasca i la separació de la família. Pensant en tu, el primer que em ve al cap es la paraula valentia i immediatament bondat i compromís. El mon necessita persones com tu i conèixer aquestes histories que ens redimeixen de tant egoisme que ens envolta. Moltes gracies Natalia i també a Max per donar-te suport i fer-nos partícips del teu altruisme i les vostres penes i alegries, esperant que sigui l’ alegria el que quedi pel futur. Una abraçada molt forta als dos.

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:40 pm
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      Fixa’t la vida i el COVID que ja per segona vegada em torna a separar d’ells… encara que molt diferent, amb el que comporta un confinament a casa, però no deixa de ser dur que el teu fill vulgui fer-te abraçades i petons i no puguis respondre com ell espera…. per sort, ara sóc a casa i ni que sigui des de lluny, li veig la careta cada dia!!

      Gràcies per les teves paraules Cinta!!

      Respuesta
  • el sábado, 26 de diciembre de 2020 a las 8:08 pm
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    Me ha emocionado leer vuestra historia. Te felicito Max por cómo has planteado el relato, has logrado transmitir las emociones de cada momento, y felicito a Natalia por su coraje, su fuerza y su amor hacia las personas que lo necesitan . Ah! También felicito a Hugo por cuidar de su papi durante 21 días!!!! ???

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    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:42 pm
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      Cuanta razón!!!
      También Hugo es un campeón en esta historia que ha sabido portarse bien y hacer la situación más fácil y llevadera. Todos hemos pasado momentos duros pero estoy segura que él ni se acordará a pesar de lo difícil que fueron… a nosotros nos ha cambiado la vida sin duda

      Gracias por tus palabras.

      Respuesta
  • el domingo, 27 de diciembre de 2020 a las 8:27 am
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    Natalia que duros estos 21 días, solo se superan si sabes que estan esperándote en casa Max y Hugo.
    Que difícil debió ser el trabajo en la residencia de ancianos, en esos primeras semanas y después meses poco sabíamos de este virus, hemos tenido que aprender a convivir con él, pero tu hiciste un curso rápido. Gracias por contarlo
    Lourdes

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:47 pm
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      He de decir que contarlo me ha servido para vaciar poco a poco la amargura de esos momentos vividos y me alegro de haberlo hecho… Aunque no soy muy dada a ciertas cosas, algo vergonzosa y reservada, des de el principio tuve claro que nadie mejor que yo podía contar lo vivido allí dentro, así que en cada propuesta para entrevista me he sentido valiente para hacerlo sin pensarlo demasiado.
      Al final, me he dado cuenta que me ayuda a mi misma a superar y sacar sentimientos y emociones para superarlo.
      Gracias a ti!!

      Respuesta
  • el domingo, 27 de diciembre de 2020 a las 8:21 pm
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    Ostras Natalia , no sabia que habías hecho esta heróica hazaña. Impresionante, no encuentro palabras para describir la generosidad de tu decisión y la de todos tus compañeros. Me he emocionado cuando describías que habíais llorado juntos.
    Que injusta a veces la vida, yo desde casa tranquila, Pepe y yo juntos, sin riesgo, sin mascarilla y leyéndote se me estremecia el cuerpo y os imaginaba tanto que se me hacia un nudo irresistible en la garganta que cuesta que desaparezca. Solo quería darte/daros las GRACIAS porque esas personas a las que fuisteis a ayudar podrían haber sido mi madre, mi padre , mi abuela, mi…. No importa de quien, pero son . Así que mi mas sincero agradecimiento. Alucinante. Y a los que no resistieron contigo seguro que vieron a un ángel.

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:51 pm
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      Gracias Ana!!

      Me emociona leerte también y me alegra que Max haya sabido plasmar en su relato todo ese cúmulo de sentimientos, vivencias y experiencias que vivimos. La verdad es que a pesar de lo duro os aseguro que lo recuerdo como una misión en la que nuestro objetivo era estar cerca de todos ellos, ser su familia, su mano, su compañía, ser su todo en esos duros momentos… y de forma egoísta, siento que lo cumplimos con creces! Me siento satisfecha de todo aquél trabajo y del gran equipo que formamos.

      Gracias!

      Respuesta
  • el domingo, 27 de diciembre de 2020 a las 10:42 pm
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    Un reportatge que transmet molt be el que van ser aquells dies. Impossible expressar tot el que vas viure, però alhora crec que intentar expressar en paraules t’ajuda a tu a digerir aquesta dura experiència i ens ajuda a nosaltres a entendre-la.

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:55 pm
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      Tota la raó del món Lluís!!

      Explicar-ho ho manté viu però també fa curar ferides obertes i m’ajuda a superar-ho… Quan el Max va escriure-ho i vaig llegir-ho per primera vegada, vaig plorar altra vegada com feia dies que no ho feia. Inevitablement està encara molt present i costa de portar sense vessar llàgrimes.

      Gràcies

      Respuesta
  • el martes, 29 de diciembre de 2020 a las 9:39 am
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    Muchas gracias Max por vuestra historia, contada desde vuestra intimidad. A pesar de conocer lo sucedido e imaginar la dureza de los días que pasó Natalia trabajando a lomo partido, y vuestra añoranza de su presencia en casa, me ha emocionado mucho todo…los detalles de lo que se encontró, la dureza de lo que iba pasando, la injusticia de que alguien pudiera “reclamar” algo (papeles), la visión de Hugo viendo pero no pudiendo tocar a su madre, las lágrimas de ella,…todo muy duro…! y por fin el reencuentro…Qué felicidad!!!! Al igual que todos los puas, yo también admiro mucho el espíritu de Natalia, que habría de ser el de todo médico, y la familia tan bonita que tienes Max… Ahora a seguir disfrutando los tres!!!!

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 8:57 pm
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      A vegades la vida et posa a prova i està clar que la nostra experiència, la dels tres, ens ha fet més forts i ens ha unit més!!
      Tot i que el que estem vivint amb la pandèmia és molt dur per a tots, certament viure situacions com aquesta, crec que fa més forts als protagonistes i ens reforça en aquelles creences i filosofies de vida.
      Cal exprimir al màxim cada minut i així intentem fer-ho cada dia

      Gràcies Cris!!

      Respuesta
  • el martes, 29 de diciembre de 2020 a las 6:15 pm
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    Natalia, me ha emocionado mucho el relato, ahora lo del covid lo vemos con una cierta perspectiva.Han pasado unos meses, sabemos algo mas del virus , pero cuando tuvistes que hacerte cargo , todo estaba por hacer. Fuistes muy valiente , seguro que pensabas en los tuyos y en ti , y seguistes trabajando . Seguro que te han dado muchas veces gracias, yo tambien me uno. Gracias

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 9:00 pm
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      Cierto que la experiencia en esos primeros días de marzo espero, creo y deseo que jamás se vuelvan a repetir. La experiencia con la pandemia nos ha dado margen para poder sobrellevar de una forma menos dura, aunque todavía no lo tenemos ganado, luchamos de una forma diferente.
      No hay que olvidar nunca lo que TODOS vivimos porque creo que es de lo más duro que nos ha tocado en nuestras vidas profesionales y va a ser difícil de superar.

      Gracias Ángeles

      Respuesta
  • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 11:39 am
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    Muchas gracias a los dos, a Natalia por tu abnegación porque es cierto que eso es ser médico pero os digo por experiencia que a muchos se les olvidó y ejemplos como el tuyo nos devuelve al auténtico sentido de la profesión.
    Y a ti Max, por estar ahí con ella, y por trasmitirnos la historia con esa sensibilidad tan tuya. ¡Me siento muy orgullosa de ser vuestra amiga!

    Respuesta
    • el miércoles, 30 de diciembre de 2020 a las 9:02 pm
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      Gracias Maite!!
      Y nosotros de que te sientas orgullosa y de tus agradecimientos.
      Nos hace muy felices que todos vosotros tengais esa gran sensibilidad y capacidad de emoción.
      Os agradecemos todo vuestro apoyo.

      Mil gracias.

      Respuesta
  • el jueves, 31 de diciembre de 2020 a las 12:02 pm
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    Gracias a todas y todos por vuestros comentarios.
    Ha sido una experiencia profesional y humana de valentía, sacrificio y entrega.
    Deseo que el año que entra sea todo lo positivo, que negativo ha sido el que dejamos.
    Cerremos este capitulo de la vida y abramos otros con más luz.

    Respuesta
  • el lunes, 11 de enero de 2021 a las 10:12 am
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    Amigos Max, Natàlia i Hugo, he vuelto a revivir una historia que conocía de viva voz.
    La manera de transmitirla y la forma de haberla vivido es de una humanidad extraordinaria.
    Cuanto me alegré de vuestro reencuentro aquel día y cuanto me alegro aún de saber que la primaria, la sociedad, cuenta con profesionales de la talla de Natalia.
    Familia, sabéis que en nuestro hogar siempre os recordamos y os queremos.
    Besazos.

    Respuesta
    • el lunes, 11 de enero de 2021 a las 3:43 pm
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      Amigo Pedro,
      Me han emocionado tus palabras leyéndote.
      Una historia que perdurará en nuestras mentes, creo que, por toda la vida.
      Un abrazo enorme.

      Respuesta
  • el martes, 12 de enero de 2021 a las 11:16 pm
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    Falten paraules …per agrair -te a tu Natalia i els teus companys el que vau fer en la residencia. T ‘ admiro moltisiim i hem sento molt orgullosa de que siguis la meva doctora de capçalera. Amb aquet relat tan intim i vostre, m’ imagino els moments tan dus que vau viure.
    M’ agradat molt!!!!M’ encanta la foto en blanc i negre de la Natalia i l Hugo.
    Mil gràcies!!

    Respuesta
  • el domingo, 17 de enero de 2021 a las 4:22 pm
    Enlace permanente

    ¡Que días tan duros tuviste que pasar Natalia y cómo sin rendirte seguiste adelante, eres mi heroína!!!
    Un abrazo muy fuerte a los tres protagonistas de esta historia ejemplo de profesionalidad y entrega.

    Respuesta

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